El 6 de agosto de 2026, la empresa minera CleanSpark reportó ingresos de 138 millones de dólares correspondientes al tercer trimestre de su año fiscal 2026, finalizado el 30 de junio.
Los ingresos trimestrales registraron una caída interanual del 30,5% frente a los 198,6 millones de dólares reportados en el mismo trimestre del año fiscal anterior. El volumen facturado se situó por debajo de las estimaciones de Wall Street, cuyo consenso de analistas preveía ingresos de 142,2 millones de dólares para este periodo.
La compañía registró una pérdida neta de 239,8 millones de dólares, equivalente a 0,89 dólares por acción básica en los tres meses concluidos el 30 de junio de 2026. En el tercer trimestre fiscal de 2025, el minero de Bitcoin había registrado un beneficio neto de 257,4 millones de dólares o 0,90 dólares por acción.
A nivel secuencial, la pérdida neta se redujo frente a los 378,3 millones de dólares del segundo trimestre fiscal finalizado el 31 de marzo de 2026. La pérdida operativa del periodo incluyó un cargo no monetario de 133 millones de dólares derivado del ajuste de valoración a mercado de sus tenencias de Bitcoin.
El resultado ajustado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones finalizó en un saldo negativo de 113,0 millones de dólares para el trimestre. La reacción bursátil tras el anuncio del 6 de agosto de 2026 provocó una caída del 5,5% en el precio de las acciones de CleanSpark al cierre de Nasdaq.
Durante las operaciones previas a la apertura del viernes 7 de agosto de 2026, los títulos mostraron un repunte del 3% para cotizar por encima de 13,10 dólares.
Estructura financiera y reorientación de la capacidad energética
El balance general consolidado al 30 de junio de 2026 contabilizó 202,6 millones de dólares en efectivo y activos totales por un valor de 2.702 millones. Las reservas en Bitcoin sumaron 814,9 millones de dólares al cierre del trimestre, integrando activos corrientes y participaciones bajo acuerdos de colateral.
El capital de trabajo informado alcanzó los 761 millones de dólares, mientras que el pasivo total sumó 1.941 millones de dólares con 1.800 millones en deuda. La firma mantiene el control de más de 1,8 gigavatios en potencia eléctrica, terrenos e infraestructura de centros de datos distribuidos en Estados Unidos.
La directiva inició la diversificación del portafolio para canalizar parte de la infraestructura energética existente hacia servicios de supercomputación. La reorientación operativa responde a la búsqueda de ingresos estables mediante contratos con mayor capacidad de potencia para IA.
El 14 de julio de 2026, la minera concretó un contrato de arrendamiento por 20 años para una instalación de 175 megavatios en Georgia.
El acuerdo en el campus de Sandersville prevé generar un contrato de 6.600 millones de dólares en ingresos contratados a lo largo del periodo inicial. La empresa confirmó el pago por adelantado del equipamiento crítico y el financiamiento completo del capital social requerido para dicha infraestructura.
La primera sala de datos en el campus de Sandersville tiene programada su fecha de puesta en servicio para el cuarto trimestre del año 2027.
En Texas, el proyecto Sealy contempla desplegar 285 megavatios progresivos hasta 2029, mientras que el sitio Brazoria proyecta agregar hasta 600 megavatios adicionales.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

