El consorcio bancario europeo Qivalis amplió su red a 37 instituciones de 15 países el 20 de mayo de 2026, tras la integración simultánea de 25 nuevas entidades financieras. Las firmas italianas Intesa Sanpaolo y BPER Banca se sumaron a una estructura operativa que ya incluía a UniCredit y Banca Sella desde septiembre de 2025. El desarrollo de este activo digital tiene como fecha objetivo de lanzamiento el último trimestre de 2026, enfocado en mercados institucionales y pagos transfronterizos.
La estructura de este activo digital está diseñada para mantener una paridad 1:1 con el euro. De acuerdo con los parámetros técnicos y financieros establecidos, las reservas que respaldan la emisión estarán compuestas por un mínimo de 40% en depósitos bancarios, mientras que el capital restante se mantendrá en activos líquidos de alta calidad. Esta arquitectura financiera se opera bajo la figura de institución de dinero electrónico, sometida a la supervisión directa del Banco Central Holandés y en cumplimiento con el marco regulatorio MiCA.
We are not just building a euro stablecoin; we are laying the European financial rails of the future.
25 new banks have joined Qivalis today – bringing our consortium to 37 major institutions united behind one mission: a native, regulated euro in the on-chain financial system,… pic.twitter.com/J3DTm2uc0y
— qivalis (@qivaliseu) May 20, 2026
A través de la publicación oficial del consorcio, el director ejecutivo Jan-Oliver Sell, ex director de Coinbase Alemania, comunicó que la dependencia exclusiva de redes denominadas en dólares para la liquidación de transacciones resulta insostenible para las instituciones europeas. La iniciativa busca establecer rieles financieros nativos dentro del sistema on-chain, respaldados directamente por entidades bancarias reguladas.
Esta expansión operativa consolida la participación de entidades financieras de primer nivel en el mercado europeo. Entre los miembros fundadores e integrantes actuales destacan instituciones como ING, Deutsche Bank, CaixaBank, Rabobank, Nordea y ABN Amro. La estrategia de estos bancos abarca posiciones propietarias en balances, productos dirigidos a clientes y el desarrollo de redes de transferencia de valor interbancario.
En paralelo al desarrollo privado, el Banco Central Europeo mantiene su proyecto del euro digital con un calendario sujeto a la aprobación de legislación europea en 2026. El organismo proyecta iniciar el desarrollo oficial en el tercer trimestre de 2026, apuntando a un programa piloto limitado a un rango de entre 5.000 y 10.000 usuarios durante la segunda mitad de 2027. La implementación definitiva de la moneda digital del banco central está condicionada al año 2029.
A diferencia del euro digital, que se concibe como dinero del banco central enfocado en pagos minoristas, el instrumento de Qivalis es dinero emitido por bancos comerciales sobre una cadena de bloques, portando riesgo de emisor bajo una estructura cooperativa. El mercado objetivo de esta stablecoin abarca plataformas de intercambio europeas, tesorerías corporativas y liquidaciones B2B.
La ventaja operativa central del modelo radica en sus canales de distribución. Los datos de la industria provistos por Kaiko indican que aproximadamente dos tercios del volumen de transacciones con tarjetas en la zona euro fluyen a través de redes no europeas. Al emitir el token desde las cuentas corrientes de las instituciones participantes, los clientes corporativos acceden a la infraestructura compartida de pagos sin necesidad de gestionar billeteras de criptomonedas independientes o interactuar directamente con la tecnología subyacente.
Las métricas del mercado reflejan una demanda en ascenso por liquidez en euros dentro de la cadena de bloques. Los registros de CoinGecko muestran que el volumen mensual del mercado de stablecoins en euros pasó de 69 millones de dólares en enero de 2026 a superar los 777 millones de dólares en mayo del mismo año.
El desafío histórico para estos activos ha sido la adopción y la profundidad de mercado. A modo de referencia, el token EURCV lanzado por Société Générale en 2023 alcanzó una circulación aproximada de 122 millones de dólares tras dos años de operaciones. El esquema de Qivalis intenta mitigar esta limitación al proveer liquidez inicial a través de las redes combinadas de sus 37 miembros desde el primer día de operaciones.
El cronograma del proyecto mantiene su fase de integración técnica durante los próximos meses. La confirmación de la capacidad de las redes bancarias para operar contratos inteligentes bajo la supervisión del Banco Central Holandés definirá la viabilidad de la fecha de lanzamiento establecida para finales de 2026.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

