El mercado de activos digitales refleja este 23 de febrero de 2026 una señal inusual: Dogecoin ha comenzado a mostrar indicios tempranos de un desempeño superior frente a Bitcoin. Mientras la criptomoneda líder registra un retroceso del 2,13%, situándose en el rango de los 65.828 dólares, Dogecoin ha logrado desmarcarse con una ganancia modesta pero significativa del 0,52%. Este fenómeno de divergencia sugiere un cambio en el flujo de capital institucional hacia activos de mayor riesgo.
Cualquier compañía de análisis técnico observa con detenimiento el gráfico semanal del par DOGE/BTC, donde se está gestando una configuración de reversión de tendencia. El Índice de Fuerza Relativa (RSI), un indicador que mide la velocidad y el cambio de los movimientos de precios, ha comenzado a subir a pesar de la tendencia bajista prolongada. Este comportamiento, conocido como divergencia alcista, suele preceder a movimientos explosivos en el precio cuando se confirma en marcos temporales altos.
Análisis del RSI y la rotación de capital hacia las memecoins
La estructura descendente que ha dominado a Dogecoin frente a Bitcoin durante meses parece estar llegando a un punto de agotamiento estructural. El hecho de que el RSI esté presionando contra una línea de resistencia descendente indica que la presión de venta está disminuyendo drásticamente. Dado que el cierre semanal está próximo, los operadores buscan una confirmación que valide este cambio de impulso hacia la blockchain más popular de los memes.
El interés abierto en los mercados de derivados también refleja una preparación para la volatilidad. Según los informes de volumen de negociación global, el apetito por el riesgo está mutando hacia activos especulativos cuando el activo principal del mercado entra en fases de consolidación o corrección leve. Esta rotación es cíclicamente común, ya que los inversores buscan maximizar rendimientos en activos con menor capitalización de mercado una vez que Bitcoin estabiliza su precio.
A pesar de la euforia técnica, el éxito de esta ruptura depende intrínsecamente de la estabilidad del entorno macroeconómico. Si Bitcoin profundiza su caída por debajo de soportes clave, es probable que Dogecoin pierda sus ganancias recientes, ya que el sentimiento de “aversión al riesgo” suele castigar primero a las memecoins. Por ello, es imperativo vigilar los indicadores de inflación y las decisiones de política monetaria que dictan la liquidez disponible en los mercados financieros internacionales.
¿Es sostenible el desacoplamiento de Dogecoin frente a la tendencia de Bitcoin?
En términos de niveles de precios, Dogecoin cotiza actualmente en los 0,09606 dólares, habiendo borrado las pérdidas registradas durante la jornada anterior. El soporte crítico se sitúa en la zona de los 0,085 dólares, mientras que la resistencia inmediata que debe superar para confirmar el cambio de ciclo se encuentra en los 0,11 dólares. Si el par DOGE/BTC logra cerrar la semana por encima de su media móvil, estaríamos ante el inicio de una nueva fase de expansión.
La relación histórica entre estos dos activos muestra que Dogecoin suele actuar como un indicador adelantado del sentimiento minorista. Cuando el capital fluye hacia este activo, suele ser una señal de que la liquidez está buscando salidas fuera de los refugios tradicionales del sector. Sin embargo, el análisis de Ethereum y otros activos de alta capitalización sugiere que todavía existe una cautela generalizada que podría frenar un rally parabólico en el corto plazo.
Qué vigilar: El cierre de la vela semanal será el catalizador definitivo para determinar el precio de Dogecoin esta semana. Si el RSI rompe con éxito la resistencia descendente en el gráfico de siete días, la probabilidad de un movimiento hacia los 0,15 dólares aumenta considerablemente. Por el contrario, un rechazo en estos niveles confirmaría que la divergencia actual fue simplemente una trampa de liquidez antes de continuar con la tendencia bajista estructural del mercado cripto.

