El mercado de activos digitales enfrentó una de sus jornadas más oscuras este 13 de febrero, al confirmarse que las pérdidas realizadas de Bitcoin alcanzaron los 2.300 millones de dólares. Según el analista IT Tech de CryptoQuant, este evento de capitulación masiva rivaliza con el desplome de 2021, marcando un hito de pánico entre los tenedores minoristas.
Esta cifra sitúa al episodio actual entre los cinco eventos de pérdida más significativos jamás registrados en la historia de la blockchain, superando incluso crisis previas. Debido a que el activo ha retrocedido casi un cincuenta por ciento desde su máximo de octubre, la presión vendedora ha forzado a los inversores a liquidar sus posiciones en niveles de precios extremadamente bajos.
Pánico institucional y minorista arrastra la valoración del mercado hacia mínimos históricos
A pesar de que los picos de pérdidas extremas suelen preceder a rebotes técnicos, el entorno actual sugiere un sangrado lento y profundo para los próximos meses. Aunque el precio intentó recuperar la zona de los 70.000 dólares recientemente, los expertos advierten que los rallies de alivio son comunes durante mercados bajistas prolongados, por lo cual la cautela operativa resulta ahora imperativa.
Para los analistas de CryptoQuant, el precio realizado de 55.000 dólares es el indicador clave que históricamente marca los suelos de los ciclos financieros. Si el activo sigue patrones de años anteriores, el valor podría estabilizarse temporalmente tras un movimiento lateral prolongado, permitiendo que la oferta sea absorbida por entidades que buscan valor en medio de la desolación.
Nick Ruck, director de LVRG Research, señaló que la capitulación actual refleja un lavado de manos débiles impulsado por presiones macroeconómicas globales. Al entrar en territorio bajista, el mercado requiere señales de estabilización de los mineros para consolidar un suelo, evitando así nuevas caídas hacia el rango de soporte crítico que muchos sitúan entre los 40.000 y 60.000 dólares.
¿Podrá la entrada de capital institucional detener el actual desangre financiero?
Por otro lado, la falta de una capitulación total de los tenedores a largo plazo sugiere que el proceso de ajuste aún no ha terminado. Históricamente, los suelos definitivos se forman cuando este grupo soporta pérdidas de hasta el cuarenta por ciento, lo que representa una fase de máxima desesperación financiera que precede a la verdadera recuperación de los precios del ecosistema digital.
Asimismo, la volatilidad latente ha provocado que muchos operadores de corto plazo abandonen sus estrategias ante el temor de nuevas liquidaciones forzosas. Por ende, la necesidad de una entrada masiva de capital institucional es evidente, ya que solo así se podrá contrarrestar la inercia negativa que domina los libros de órdenes en los principales intercambios.
Hacia el futuro, el mercado seguirá monitoreando de cerca la capacidad de los compradores para defender el nivel de los 55.000 dólares en las próximas semanas. Se espera que la estabilización de los indicadores de red proporcione el marco necesario para un rebote, poniendo fin a este evento de capitulación histórica que ha redefinido las proyecciones de inversión para el año 2026.

