World Liberty Financial (WLFI), la empresa cripto vinculada a la familia Trump, anunció el lanzamiento de World Swap. La plataforma está destinada al cambio de divisas y remesas, integrando USD1 para liquidar pagos a cuentas bancarias y tarjetas de débito.
El debut de World Swap colocó a WLFI en el centro del mercado nuevamente, gracias al mismo, el token subió aproximadamente un 6–7%, un movimiento sumamente importante ya que es la primera recuperación luego de caer un 50%. Así, el lanzamiento no solo funcionó como catalizador de corto plazo, sino también como señal de que el proyecto intenta reactivar el interés especulativo apoyándose en nuevos productos.
Según Zak Folkman, cofundador de WLFI, la propuesta de World Swap es reducir costos y acelerar liquidaciones al enrutar remesas directamente a cuentas bancarias y tarjetas de débito, utilizando la stablecoin USD1 como riel de liquidación. En sus declaraciones, Folkman sostuvo que los intermediarios tradicionales “gravan fuertemente” el movimiento de dinero global, y presentó a la plataforma como una alternativa más eficiente y competitiva.
Además, el anuncio llegó acompañado de métricas que reforzaron la narrativa de tracción. World Liberty Markets reportó unos $320 millones en actividad de préstamos, con más de $200 millones colocados en las primeras cuatro semanas. En ese contexto, la integración entre World Swap y USD1 busca crear un circuito donde la stablecoin no solo funcione como instrumento de pago, sino también como pieza central de un ecosistema financiero propio.
El lanzamiento en medio de la investigación a WLFI
Sin embargo, el lanzamiento se produce bajo una sombra política considerable. Informes señalan una inversión de aproximadamente $500 millones por parte de entidades de los EAU, realizada días antes de la segunda inauguración presidencial. Parte de esos fondos, según las acusaciones, habrían beneficiado a entidades de la familia Trump por un monto cercano a $187 millones, lo que desató cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.
A raíz de estas revelaciones, el representante Ro Khanna y el Comité Selecto de la Cámara sobre el PCC iniciaron investigaciones formales y solicitaron documentación interna y tablas de capitalización de WLFI, con fecha límite de entrega fijada para el 1 de marzo. El presidente Trump ha negado tener conocimiento personal del acuerdo específico, pero el calendario y la estructura del financiamiento siguen siendo puntos centrales en el análisis político y legal.
Para el mercado, este frente regulatorio introduce una variable adicional de riesgo. Más allá de las promesas de menores tarifas y liquidación más rápida, la viabilidad comercial de World Swap dependerá de la disposición de bancos, redes de tarjetas y contrapartes institucionales a integrarse con el servicio.
En definitiva, el futuro de WLFI se jugará en tres frentes simultáneos: la adopción real de World Swap por actores del sistema financiero tradicional, la capacidad de sostener volúmenes de préstamos que respalden la utilidad de USD1 y la evolución de las investigaciones del Congreso.

