La justicia israelí procesó a un reservista y a un civil de usar información militar clasificada para realizar apuestas en el mercado de predicción de Polymarket. Los cargos, presentados tras una investigación interinstitucional, fueron descritos por las autoridades como una grave brecha de seguridad con posibles consecuencias operativas.
La acusación fue presentada el 12 de febrero, tratándose como un asunto de amenaza contra la seguridad nacional y no visto como un simple delito financiero. Para investigar su alcance, se pusieron a disposición múltiples organismos como el Departamento de Seguridad de la Información del IDF, la División de Investigación Criminal de la Policía Militar y el departamento de seguridad del Ministerio de Defensa, bajo la supervisión del Cyber Department de la Fiscalía del Estado.
De acuerdo con los cargos, un reservista del IDF habría accedido a información operativa clasificada durante su servicio activo y la habría compartido con un civil. Este último, presuntamente, utilizó esos datos para realizar múltiples apuestas en Polymarket. Entre ellos, los fiscales mencionan reportes asociados a un supuesto ataque planeado contra Irán en junio de 2025 y a información relacionada con el sistema de defensa aérea Iron Dome.
Las autoridades sostienen que el uso de información clasificada en un mercado de predicción no solo representó una ventaja financiera indebida, sino también un riesgo operativo concreto. En un comunicado conjunto, el Shin Bet y la Policía de Israel afirmaron que las apuestas constituían “un riesgo real para las operaciones del IDF y para la seguridad del Estado”, subrayando que el caso sería tratado con la “máxima severidad”.
Plataforma, defensa y cómo impacta esto en Polymarket
En la acusación, Polymarket es señalada como la plataforma donde se habrían realizado las apuestas. Si bien la empresa ha sostenido en el pasado que la información privilegiada puede contribuir a una mayor precisión en los mercados de predicción, los documentos judiciales ponen el foco en la falta de claridad sobre cómo se aplican o supervisan las políticas relacionadas con el uso de información sensible en este contexto específico.
Por su parte, la defensa rechazó los cargos. Un abogado describió a uno de los acusados como un “individuo muy respetado que ha hecho una contribución significativa a la seguridad de Israel” y calificó la acusación de “impropia”, alegando además “aplicación selectiva” de la ley.
Más allá del proceso judicial que ahora seguirá su curso, el caso abre un debate más amplio. Para los mercados de predicción, implica una posible presión regulatoria y reputacional, especialmente cuando los eventos objeto de apuestas se superponen con información clasificada o asuntos de seguridad nacional. Para las autoridades, el episodio expone un canal potencial de monetización de inteligencia sensible.
En consecuencia, es probable que aumente el escrutinio sobre las normas internas de estas plataformas, su cumplimiento y la cooperación transfronteriza, en un entorno donde la información privilegiada puede generar riesgos que van mucho más allá de lo financiero.

