Hedera (HBAR) subió aproximadamente un 10% en un reciente repunte, en medio de un mercado cripto muy débil y llamanda la atención por su renovada actividad institucional. Sin embargo, existen muchas dudas sobre si este repunte es sostenible y cuál va a ser el futuro inmediato del token.
A finales de 2025, diversos análisis de mercado destacaron que Hedera había procesado más de $10.000 mil millones en transacciones, una cifra atribuida principalmente a la tokenización de activos y a casos de uso transfronterizos. Este volumen fue presentado como señal de adopción empresarial tangible y como un diferenciador frente a redes con actividad más concentrada en DeFi o especulación.
Además, los informes señalaron una actividad sostenida de desarrolladores, crecimiento constante del volumen transaccional y acumulación por parte de carteras de mayor tamaño. En conjunto, estos factores ayudaron a sostener el impulso de precio en el corto plazo. También se destacó la estructura de gobernanza de Hedera, con miembros del consejo como Google, IBM y Boeing, y su posicionamiento como red carbono-negativa, elementos que refuerzan su narrativa orientada a empresas.
Los desafíos que enfrenta Hedera y posibles caminos para continuar el repunte
Sin embargo, el panorama no es exclusivamente positivo. Los mismos análisis advirtieron que la tokenómica representa un riesgo estructural. Los programas de vesting podrían incrementar la oferta circulante en el tiempo, generando presión vendedora adicional. Al mismo tiempo, las tarifas de transacción extremadamente bajas y reducen la demanda directa del token por operación, lo que puede limitar el impulso estructural del precio.
Hedera compite con plataformas consolidadas como Ethereum, Solana y Cardano, que también buscan atraer desarrolladores y casos de uso empresariales. Aunque su modelo de gobernanza corporativa la diferencia, la competencia por talento, capital y aplicaciones sigue siendo intensa.
Por otro lado, la evolución de la regulación global sobre criptoactivos podría añadir fricción. Incluso redes diseñadas con enfoque empresarial pueden enfrentar mayores costos de cumplimiento o restricciones que afecten los flujos institucionales. Así, el crecimiento no depende solo de la tecnología, sino también del entorno normativo.
En cuanto a proyecciones, algunos artículos publicados a finales de 2025 estimaban que HBAR podría ubicarse entre $0,15 y $0,25, escalar hacia $0,30–$0,45 en 2026–2027 y alcanzar $0,40–$0,60 para 2030, con escenarios más optimistas que proyectan hasta $0,75 hacia el final de la década. No obstante, estas cifras están condicionadas a una adopción empresarial sostenida y a un contexto de mercado favorable.

