El token nativo de Berachain, BERA, obtuvo un incremento del 74% en cuestión de días. Los volúmenes de operaciones subieron a alrededor de $2 millones, y su precio se sitúa en $0.75, aún lejos de su máximo histórico de $1.43.
El detonante inmediato del rally de BERA fue que las tasas en cortos se desplomaron un 5.900%, mostrando que este tipo de posiciones estaban excesivamente apalancadas. Es por ello que muchos traders cerraron posiciones y catapultó el precio de BERA un 74%.
Al mismo tiempo, los volúmenes de negociación superaron los $1.000 millones y, en una ventana de 24 horas, alcanzaron cerca de $2.230 millones, intensificando tanto el impulso como la volatilidad.
Ahora bien, más allá del componente técnico, también emergió una narrativa que ayudó a sostener el movimiento. Diversos análisis destacaron el giro estratégico de Berachain hacia el impulso de aplicaciones que generen ingresos reales y sostenibles, una visión resumida bajo la consigna interna “Bera Builds Businesses”. De este modo, el foco comenzó a desplazarse desde dinámicas puramente inflacionarias o especulativas hacia modelos con captación de valor on-chain más tangible.
Posibles escenarios para Berachain
Después de un avance tan vertical, el mercado suele enfrentarse a tres posibles caminos. Por un lado, podría darse una fase de consolidación si BERA logra sostener la zona de soporte entre $0,74 y $0,83, moviéndose lateralmente mientras el apalancamiento excesivo se limpia. En ese escenario, volúmenes diarios saludables por encima de los $500 millones sugerirían digestión del movimiento más que capitulación.
Por otro lado, si el flujo de capital se mantiene firme el precio podría intentar superar la resistencia en $0,98 y proyectarse hacia el rango de $1,38–$1,75. Sin embargo, el riesgo no desaparece ya que una ruptura clara por debajo de $0,79 podría activar órdenes de stop-loss y liquidaciones adicionales, acelerando una corrección hacia $0,62, $0,43 o incluso un re-test de la zona de $0,35.
En el corto plazo, el riesgo es asimétrico. Las mismas anomalías en financiación que impulsaron el rally pueden jugar en sentido contrario si el flujo comprador se agota. Además, el reciente airdrop de $BERA del 6 de febrero funcionó como evento de liquidez, lo que probablemente añadió presión vendedora durante el ciclo de volatilidad.
A más largo plazo, las proyecciones varían ampliamente y reflejan lo temprano que aún es el desarrollo del token. Mientras algunos modelos plantean objetivos moderados de pocos dólares, otros son mucho más ambiciosos; los escenarios bajistas, en cambio, contemplan un regreso hacia la franja de $0,30–$0,40.

