Wirex y Collective Memory lanzaron un comunicado en donde anuncian su alianza, con el objetivo de eliminar el retraso en el pago a los creadores digitales. Según se anunció, la solución es de aplicación inmediata y va a permitir que se puedan intercambiar y liquidar monedas en el acto.
Según el anuncio, la plataforma de Collective Memory introduce un modelo en el que los usuarios reciben tokens ATTN, de manera tal que esas recompensas se acreditan de forma instantánea en las billeteras de los creadores y se canalizan a través de la infraestructura de Banca-como-Servicio (BaaS) de Wirex.
En el momento de cada transacción, se convierte la cantidad exacta de ATTN a monedas flat como EUR o USD, son pasos intermedios y pudiendo utilizar el dinero en el momento sin ningún tipo de retraso.
La Collective Memory Card se ofrece tanto en formato virtual como físico y opera bajo un esquema no custodiado, con compatibilidad para Apple Pay y Google Pay. Gracias al acceso de Wirex a las redes de Visa y Mastercard, la tarjeta puede utilizarse en más de 80 millones de comercios en 130 países. Además, la billetera incorpora IBANs virtuales nominales en EUR y USD con conectividad a SEPA Instant y Faster Payments, habilitando entradas y salidas fiat en más de 30 jurisdicciones.
Desde el punto de vista funcional, el sistema integra en una única interfaz las recompensas por staking, las tenencias de tokens y los saldos en fiat. De este modo, elimina la necesidad de que los creadores prefinancien cuentas en moneda tradicional antes de gastar.
Las claves de la asociación entre Wirex y Collective Memory
Los socios presentan el producto como una solución directa a las ineficiencias heredadas en los sistemas de pago tradicionales. La propuesta apunta a profesionalizar los ingresos de los creadores, transformando recompensas digitales basadas en la atención en poder adquisitivo utilizable en el día a día. Para los usuarios, esto reduce fricciones de liquidez y minimiza la necesidad de recurrir a financiación a corto plazo para cubrir gastos corrientes.
No obstante, el modelo también enfrenta riesgos claros. Es previsible un escrutinio regulatorio sobre la clasificación jurídica de los tokens, la protección al consumidor y las obligaciones en materia de prevención de blanqueo de capitales, especialmente a medida que el servicio se expanda a múltiples jurisdicciones.
El esquema depende de liquidaciones en cadena prácticamente instantáneas y de un enrutamiento BaaS eficiente. Un aumento significativo en los volúmenes de transacción pondrá a prueba tanto los costes como el rendimiento técnico del sistema, factores críticos para sostener márgenes y experiencia de usuario.
El lanzamiento está previsto para la Unión Europea y el Reino Unido en marzo de 2026. En ese contexto, equipos de cumplimiento y participantes del mercado deberán observar cómo la implementación interactúa con los marcos regulatorios locales, particularmente en el Espacio Económico Europeo, donde la regulación de pagos y de criptoactivos continúa evolucionando.

