Robinhood presentó su balance del cuarto trimestre de 2025 y ante el enorme descenso en los ingresos por criptomonedas, las acciones de la empresa se desplomaron. La compañía informó ingresos anuales récord de $4.5 mil millones pero los ingresos por criptomonedas cayeron un 38% interanual.
Robinhood presentó el reporte de ingresos del cuarto trimestre de 2025 y mostró un beneficio por acción (EPS) superior a las expectativas, además de mostrar avances en áreas como el trading de opciones, los ingresos por intereses y las suscripciones Gold. Sin embargo, esos puntos positivos quedaron opacados por la debilidad del negocio cripto: los ingresos del segmento cayeron un 38% interanual hasta $221 millones.
A pesar de mostrar datos muy alentadores, como mostrar ingresos anuales récord, alcanzando los $4.5 mil millones, a nivel trimestral la empresa quedó por debajo de las estimaciones hechas en Wall Street y eso se vio reflejado de inmediato en el precio de sus acciones.
Tras la publicación de resultados, la acción registró una caída intradía cercana al 12% y acumula un retroceso aproximado del 40% desde su máximo reciente. En otras palabras, el mercado pareció centrarse más en la trayectoria futura que en el desempeño pasado.
¿Cuál es el nuevo precio objetivo para las acciones de Robinhood?
Con el reporte del trimestre disponible, los analistas de Wall Street situaron un precio objetivo de $135 para las acciones de Robinhood, mientras que otros sitúan un escenario mucho más negativo en donde puede alcanzar un precio de $100.
En términos estratégicos, los resultados reafirman que la valoración de Robinhood continúa estrechamente ligada a la actividad en criptomonedas. Por lo tanto, mientras los volúmenes cripto sigan siendo volátiles, es probable que las ganancias trimestrales también lo sean. El desafío para la empresa consiste en consolidar y escalar sus líneas de negocio no cripto hasta el punto de que puedan compensar de manera más consistente las oscilaciones del trading digital.
De cara a los próximos trimestres, los inversores estarán atentos a métricas clave como usuarios activos mensuales (MAU), evolución de los ingresos por intereses y ritmo de crecimiento de suscripciones. Si los volúmenes cripto se estabilizan o los segmentos alternativos aceleran con mayor fuerza, el panorama podría mejorar.

