La unión Europea presentó otro paquete de sanciones para regular la actividad cripto en Rusia, proponiendo una prohibición general de las transacciones que impliquen al país. Las medidas tenían como objetivo cerrar lagunas percibidas utilizadas para eludir las sanciones bancarias tradicionales, incluida la cobertura explícita del rublo digital.
El nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia buscó ampliar de forma sustancial el perímetro de restricción en el ámbito cripto. La propuesta planteaba prohibir todas las transacciones entre entidades de la UE y proveedores de servicios de criptomonedas vinculados a Rusia, incluyendo exchanges y plataformas escindidas creadas para eludir medidas previas. De manera explícita, el texto incorporaba las operaciones relacionadas con la CBDC del Banco Central de Rusia y contemplaba añadir a 20 bancos regionales rusos adicionales a la lista negra.
El enfoque no se limitó a actores dentro de Rusia, ya que Bruselas también apuntó a instituciones financieras en países como Kirguistán, Laos y Tayikistán, sospechadas de facilitar la evasión de sanciones. Por primera vez, la UE propuso activar poderes anticircunvención para restringir exportaciones de bienes de doble uso hacia jurisdicciones de tránsito. Los documentos comunitarios señalaron que, desde el inicio de la guerra, Kirguistán registró un aumento del 800% en importaciones desde la UE y un 1.200% en exportaciones hacia Rusia, cifras que encendieron alarmas sobre posibles triangulaciones comerciales.
El expediente incluyó ejemplos concretos de adaptación operativa en el ecosistema cripto ruso. Tras las sanciones estadounidenses contra el exchange moscovita Garantex, emergió una plataforma sucesora, Grinex, que habría procesado miles de millones antes de enfrentar sus propias restricciones. Asimismo, los reguladores destacaron el uso intensivo de stablecoins, incluyendo un token vinculado al rublo, A7A5, que según reportes acumuló más de $100.000 millones en transacciones.
Continúan las prohibiciones y cada vez hay menos actividad cripto en Rusia
Si bien una prohibición general refuerza el mensaje político y la disuasión formal, la liquidez descentralizada, el comercio peer-to-peer y los DEX resistentes a la censura complican la ejecución.
Los propios datos citados por la UE reflejan esa dinámica. Entre 2024 y 2025, los flujos hacia actores sancionados a través de exchanges centralizados cayeron alrededor de un 30%, mientras que los canales descentralizados y de alto riesgo registraron un aumento superior al 200%. Esto sugiere que la presión regulatoria puede modificar las rutas del capital sin necesariamente reducir su volumen total.
En este contexto, el paquete pone un énfasis particular en los emisores de stablecoins y en los llamados “puntos de estrangulamiento” del sistema financiero digital. La coordinación con reguladores de terceros países y con empresas emisoras se perfila como un componente clave para cerrar brechas operativas. La señal legal es potente, pero su éxito dependerá del monitoreo continuo y de la capacidad de adaptación frente a nuevas estructuras de evasión.
En última instancia, la efectividad del paquete dependerá de la habilidad de la UE para vigilar las pasarelas de stablecoins, presionar facilitadores fuera del bloque y evolucionar sus herramientas de aplicación frente a los vectores emergentes de las finanzas descentralizadas.

