Bitcoin se mantuvo por debajo de los $70.000 a la espera del informa de empleo del mes de enero de Estados Unidos, una cifra que puede ayudar al rebote de la stablecoin, o bien afectar su rendimiento y situarse por debajo del nivel de $70.000.
La acción del precio de bitcoin viene mostrando una pérdida clara de impulso, reflejada en cierres recientes por debajo del umbral de $70.000. Este quiebre fue interpretado por el mercado como una señal técnica negativa y ha mantenido la estructura de mediano y largo plazo dentro de un canal descendente, limitando la capacidad de recuperación sostenida.
En el plano técnico, la zona de resistencia más relevante se concentra entre los $71.000 y $72.500. Los rechazos reiterados en ese rango han frenado cualquier intento de rebote con volumen. Del lado bajista, el precio se apoya inicialmente cerca de los $69.400, con niveles de soporte más significativos en $68.500, $67.600 y $66.500. Una ruptura clara por debajo de los $65.000 deterioraría de forma material el panorama de corto plazo.
Por su lado, los indicadores de momentum aportan una lectura mixta, aunque todavía cautelosa. El RSI diario comenzó a recuperarse desde niveles de sobreventa profunda y se ubica en torno a 32,5, lo que sugiere que la presión vendedora se está moderando. Sin embargo, el MACD continúa en terreno negativo y, pese a que el cruce entre sus líneas se está estrechando, los resúmenes técnicos semanales siguen inclinándose hacia señales de venta, lo que deja a cualquier rebote expuesto a fallar sin una demanda sólida.
Liquidez, derivados y riesgos macro antes de los datos de empleo
Por su parte, el Crypto Fear & Greed Index cayó durante el fin de semana a niveles de un solo dígito y apenas logró una recuperación marginal, un entorno que tiende a desalentar compras con convicción. Al mismo tiempo, los volúmenes agregados al contado en las principales exchanges se redujeron cerca de un 30% desde finales de 2025, adelgazando los libros de órdenes y aumentando la probabilidad de movimientos bruscos intradía.
En el mercado de derivados, el posicionamiento aparece fuertemente polarizado. Por un lado, algunos operadores contrarios destacan la acumulación de más de $5.450 millones en posiciones cortas por encima de los precios actuales, lo que podría generar un rebote acelerado si se activan liquidaciones en cadena. Por otro, el volumen neto mensual de takers se mantiene claramente negativo, señal de que la presión vendedora sigue dominando y no se trata solo de tomas de ganancias puntuales.
El calendario macroeconómico agrega una capa adicional de incertidumbre. El consenso espera que las nóminas no agrícolas muestren avances moderados, con una tasa de desempleo estable en 4,4% y un IPC general y subyacente aumentando alrededor de 0,3% mensual. Datos de empleo más fuertes o una inflación persistente reducirían las expectativas de un recorte temprano de tasas por parte de la Reserva Federal, que hoy solo asigna una probabilidad cercana al 17,7% a un recorte de 25 puntos básicos en marzo.

