Tras una serie de retrocesos en el mercado global, el precio del token XRP ha descendido hasta los 1,44 dólares, marcando su punto más bajo desde noviembre de 2024. Según los datos reportados por Omkar Godbole, la caída de Bitcoin ha arrastrado al activo, rompiendo soportes críticos que mantenían la confianza de los inversores minoristas a corto plazo.
Esta brusca corrección, impulsada por una aversión al riesgo generalizada, ha provocado que la criptomoneda pierda la zona de demanda situada en los 1,60 dólares. Al perforar dicho umbral técnico, el activo se adentra en un terreno de escasa liquidez histórica, dejando el camino despejado hacia el nivel psicológico de un dólar por unidad.
El quiebre de soportes clave y la pérdida de impulso alcista
Pese a que la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos generó un optimismo inicial, el movimiento alcista que llevó al token a los 3,65 dólares en julio pasado parece haberse disipado completamente. No obstante, el actual escenario técnico sugiere que los vendedores han tomado el control absoluto del mercado, invalidando los esfuerzos previos de recuperación observados durante el pasado mes de abril.
Por otro lado, la ruptura de la barrera de los 1,60 dólares resulta alarmante, ya que representaba un área de acumulación donde anteriormente los compradores frenaban las ventas masivas. Sin embargo, al no encontrar soporte en esta zona, el precio del token XRP se enfrenta ahora a un vacío comercial, incrementando la presión vendedora en las plataformas de intercambio más importantes del ecosistema.
Asimismo, la estructura del gráfico semanal revela una falta de volumen de negociación significativo entre los precios actuales y la zona de soporte inferior. De este modo, la ausencia de niveles de defensa históricos permite anticipar una volatilidad elevada, obligando a los operadores a reevaluar sus posiciones ante la posibilidad de un desplome mucho más profundo y prolongado.
¿Están los inversores preparándose para una caída mayor hacia el dólar?
En el mercado de derivados, específicamente en la plataforma Deribit, los flujos institucionales muestran una creciente demanda de estrategias de protección contra pérdidas. Además, se ha observado un incremento en la compra de put spreads, lo cual refleja una clara apuesta bajista, confirmando que los grandes capitales anticipan una caída sostenida en el valor del activo digital.
Por otra parte, la implementación de estrategias como los strangles indica que los operadores esperan un estallido de volatilidad en los próximos días. Dado que estas opciones otorgan el derecho de vender a precios predeterminados, el sentimiento predominante es de cautela, buscando resguardar el capital ante el entorno macroeconómico tan hostil que afecta actualmente a todo el sector.
En última instancia, el destino inmediato de XRP parece estar ligado al desempeño de los activos principales y a la estabilidad regulatoria prometida. Si bien el precio del token XRP mantiene su relevancia en pagos transfronterizos, la falta de un catalizador positivo inmediato sugiere que el mercado podría testear el soporte de un dólar, marcando un hito decisivo para la tendencia futura del proyecto.

