El staking de Solana se dispara un 150% y posibles escenarios sitúan al token en $65 mientras su precio bajó más de un 8% durante las últimas 24 horas. Sin embargo, los datos on-chain muestran un escenario positivo para la recuperación en su precio.
El staking de Solana alcanzó niveles récord, con más de 425,7 millones de SOL apostados, lo que equivale a una tasa de participación situada entre un 60% y un 70% del suministro en circulación. Este nivel de staking reduce de forma significativa la oferta líquida inmediata, ejerciendo presión sobre el token.
Además, cerca del 14% del SOL apostado, lo que equivale a unos 60,5 millones de tokens, corresponde a staking líquido, lo que indica que una parte relevante del capital sigue activa dentro de DeFi, en lugar de trasladarse directamente a exchanges para su venta.
En paralelo, la oferta de SOL en exchanges cayó a mínimos de dos años, una señal que normalmente implica menor inventario disponible para ventas rápidas. A esto se sumó la demanda institucional, ya que los ETFs vinculados a Solana concentraban el equivalente a aproximadamente el 0,76% del suministro en circulación, con más de $513 millones en activos, absorbiendo parte de las monedas disponibles en el mercado.
Pese a este trasfondo constructivo, todavía existen ciertos riesgos ya que se reportaron incidentes de seguridad que afectaron a la tesorería de Step Finance, con compromisos estimados en alrededor de $30 millones y una pérdida separada cercana a $40 millones, episodios que introdujeron presión vendedora localizada y cierto riesgo reputacional.
Los posibles escenarios para la recuperación de Solana
En el frente técnico, un analista planteó un escenario bajista con un posible descenso hacia $65, aunque esta lectura apareció como una voz aislada, en contraste con un contexto de mercado en el que SOL venía negociándose claramente por encima de ese nivel, con rangos recientes mencionados entre $95 y $145.
En ese sentido, varias narrativas que vinculaban una única métrica de retiros de staking con un objetivo de $65 tendieron a mezclar dinámicas distintas. La referencia a ese nivel de precio surgió de comentarios técnicos puntuales y, en algunos casos, de comparaciones con otros activos, más que de una proyección consensuada basada en un evento concreto de retiros masivos.
Por el lado de los fundamentos, también se destacaron avances en la red y señales de adopción. Los informes mencionaron la actualización Alpenglow, orientada a reducir los tiempos de finalización, y el cliente validador Firedancer, que mostró un alto rendimiento en entornos de prueba. A esto se sumaron métricas on-chain sólidas en enero de 2026, con millones de direcciones activas y decenas de millones de transacciones diarias, además de una liquidez significativa en stablecoins, con un suministro que superaba los $17.480 millones en 2025.
En conjunto, las métricas disponibles apuntaron más a resiliencia que a una avalancha de oferta vendible. Para evaluar el riesgo de precio a corto plazo, el mercado necesita considerar de forma integrada el nivel de staking, la oferta en exchanges y los flujos hacia ETFs. Si bien los incidentes de seguridad y las ventas técnicas concentradas siguen siendo factores de volatilidad puntual, el conjunto de indicadores on-chain no respaldó un aumento sistémico del 150% en los retiros de staking ni una caída inevitable del precio hacia $65.

