La posición de reservas de Binance se mantuvieron estables mientras circulaban afirmaciones sobre un “FTX 2.0”. Sin embargo, la empresa mostró el estado de sus reservas y aumentó sus tenencias de Bitcoin.
Binance informó que mantenía $155.600 millones en activos, una cifra que la compañía presentó como respaldo de su política de transparencia y de sus reportes de prueba de reservas. En ese marco, también comunicó la conversión de $200 millones provenientes de su fondo de protección al usuario, el Secure Asset Fund for Users (SAFU), hacia Bitcoin.
Esa conversión elevó las tenencias de BTC de Binance a aproximadamente $49.840 millones al 4 de febrero, consolidando a Bitcoin como el principal componente de sus reservas. Según la empresa, el movimiento respondió a una estrategia de asignación de cartera y no a necesidades de liquidez, y se reflejó en sus informes públicos de prueba de reservas.
En paralelo, en redes sociales y foros comenzó a circular el término “FTX 2.0”, una etiqueta que generó confusión entre usuarios. Esa narrativa no alude a una nueva bolsa ni a vínculos operativos con otras plataformas, sino a debates sobre la reestructuración y el proceso de pagos a acreedores de FTX, la exchange que quebró en 2022.
¿Por qué se menciona a Binance como un FTX 2.0?
FTX avanzó durante 2025 con un esquema formal de liquidación y devolución de fondos. Como parte de ese proceso, inició una distribución cercana a $1.900 millones alrededor del 30 de septiembre de 2025, destinada a acreedores que cumplieran con los requisitos establecidos por la administración concursal.
La elegibilidad para recibir esos pagos estuvo condicionada a una fecha de registro fijada el 15 de agosto de 2025, además de la realización de verificaciones KYC, la presentación de documentación fiscal y la selección de un proveedor de distribución autorizado, entre ellos BitGo, Kraken o Payoneer. Estos pasos forman parte del mecanismo interno de resolución de pasivos heredados de FTX.
Esos procedimientos responden a estándares legales y de cumplimiento habituales en procesos de quiebra y no implican relación financiera ni coordinación operativa con otras bolsas. El objetivo central es asegurar que los fondos lleguen a acreedores verificados, cumpliendo con las normas de AML, fiscales y regulatorias aplicables.
Por su parte, Binance subrayó que sus reservas y divulgaciones de prueba de reservas son independientes de cualquier proceso vinculado a FTX. En su último informe, la empresa destacó una cobertura del 101% en Bitcoin, junto con mejoras operativas como un Wallet Center integrado para reforzar la gestión de seguridad.
De cara al futuro, el mercado seguirá de cerca tanto la evolución de las devoluciones de FTX como la consistencia de las divulgaciones de reservas de las grandes exchanges. El episodio refuerza una tendencia clara: inversores y reguladores exigen cada vez más transparencia, custodia clara y datos verificables para evaluar riesgos reales, en lugar de depender de rumores o narrativas amplificadas en línea.

