Tether, la empresa emisora de la stablecoin USDT, ha decidido escalar significativamente sus objetivos de recaudación de fondos privados tras la fría recepción de los inversores. Según el analista Lockridge Okoth, la compañía enfrentó un rechazo generalizado al intentar sostener una valoración de Tether de 500.000 millones de dólares, lo que ha enfriado las expectativas de una salida a bolsa inminente.
Este giro estratégico ocurre en un momento donde el escrutinio regulatorio y la transparencia de las reservas son temas centrales para los grandes capitales. A pesar de reportar beneficios sólidos, la firma ha pasado de buscar 20.000 millones de dólares a considerar una cifra mucho menor, reflejando un ajuste de expectativas ante las condiciones actuales del mercado global.
Resiliencia financiera de la compañía frente al escepticismo de los grandes inversores
La empresa ha demostrado una rentabilidad envidiable al reportar 10.000 millones de dólares en beneficios durante el año 2025, manteniendo su posición como el pilar de liquidez más importante. Paolo Ardoino, CEO de la firma, aclaró que la empresa no tiene una necesidad operativa de capital externo, destacando que estarían “muy felices” incluso si no recaudan ningún fondo.
Por otra parte, la ambiciosa valoración de Tether de medio billón de dólares situaba a la organización al nivel de gigantes tecnológicos como SpaceX u OpenAI. Sin embargo, los inversores institucionales han expresado cautela debido a la exposición de las reservas a activos volátiles como el oro y el Bitcoin, lo que ha generado rebajas en las calificaciones crediticias por parte de agencias globales.
Asimismo, la reciente introducción del token USAT, diseñado para cumplir con las normativas estadounidenses, sugiere que la empresa está preparando el terreno para una mayor legitimidad. De este modo, aunque el financiamiento se haya reducido, la estrategia parece centrarse ahora en asociaciones estratégicas más que en la simple acumulación de efectivo adicional para sus operaciones.
¿Qué futuro le depara a la posible salida a bolsa de la mayor stablecoin?
A medida que el entorno político en los Estados Unidos bajo la administración de Trump parece volverse más favorable, una IPO sigue siendo una posibilidad lejana pero latente. No obstante, para que un debut bursátil sea exitoso, la valoración de Tether deberá recalibrarse para alinearse con las realidades de un mercado que castiga la falta de transparencia, priorizando la estabilidad regulatoria sobre las proyecciones de crecimiento agresivo.
Además, el enfriamiento de las ambiciones de recaudación envía una señal clara a otras compañías del sector criptográfico sobre la importancia de los fundamentos sostenibles. La narrativa de una salida a bolsa masiva que eclipse a competidores como Circle ha perdido fuerza, obligando a los líderes de la industria a enfocarse en la consolidación de sus infraestructuras antes de buscar el escrutinio público.
Finalmente, el hecho de que Tether cuente con una enorme reserva de bonos del Tesoro de EE. UU. le otorga una ventaja competitiva estructural que pocos pueden igualar. Por ende, la mirada hacia 2026 estará puesta en cómo la firma logra equilibrar su inmenso poder financiero con las demandas de claridad, asegurando que su papel como reserva de valor digital no se vea comprometido por percepciones de riesgo excesivo.
En los próximos meses, la evolución de la legislación sobre stablecoins en Norteamérica será el catalizador que defina si la empresa retoma sus planes públicos. Se espera que, con una estructura más transparente y compliant, la confianza de los inversores pueda recuperarse gradualmente, permitiendo que la organización alcance sus metas de crecimiento sin las fricciones observadas durante este reciente retroceso de financiamiento.

