Durante la jornada del martes, el Bitcoin mantuvo un comportamiento lateral cerca de los 76.000 dólares, coincidiendo con las declaraciones de Matt Hougan sobre el invierno cripto de 2025. El ejecutivo de Bitwise aseguró que esta fase bajista está más cerca de terminar de lo que muchos inversores perciben actualmente. Mientras tanto, el oro intentó retomar con fuerza la marca psicológica de los 5.000 dólares.
A pesar de que la resistencia de los 80.000 dólares parece inalcanzable en el corto plazo, los metales preciosos muestran una recuperación dinámica. Según los datos de TradingView, el par XAU/USD rebotó hasta los 4.971 dólares, recuperando gran parte de las pérdidas sufridas en sesiones anteriores. Esta divergencia entre los activos digitales y físicos mantiene a los analistas financieros en un estado de observación constante.
El renacer de los activos ante el agotamiento de los vendedores
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, argumentó que la actual tendencia bajista comenzó realmente en enero del año pasado. De acuerdo con su análisis, los fondos cotizados en bolsa enmascararon la debilidad del mercado durante gran parte del periodo anterior. Esta percepción de falso optimismo evitó que muchos notaran la profundidad del retroceso estructural que atravesaba el sector tecnológico.
Asimismo, el ejecutivo comparó el estado emocional de los inversores con el de inviernos pasados, citando sentimientos de desesperación y apatía extrema. No obstante, Hougan enfatizó que nada fundamental ha cambiado en la tecnología subyacente, lo que sugiere que un rebote vigoroso podría ocurrir pronto. Para el experto, el agotamiento de los vendedores es la señal definitiva de que el ciclo bajista está madurando.
Por otro lado, la narrativa del “oro digital” vuelve a cobrar relevancia mientras el Bitcoin busca definir su próximo movimiento direccional. Algunos operadores, como Jelle, sugieren que ambos activos suelen turnarse para liderar el mercado, lo que posicionaría a las criptomonedas para un repunte inminente. Esta teoría se basa en la rotación histórica de capital entre refugios de valor tradicionales y alternativos.
¿Podrá el Bitcoin superar la barrera de los 80.000 dólares pronto?
Sin embargo, no todos los analistas comparten este optimismo, señalando que la criptomoneda ha fallado en marcar nuevos máximos frente al oro. El analista Northstar advirtió que el activo digital podría perder una parte significativa de su valor relativo si persiste la rotación hacia las materias primas. Esta falta de fuerza frente al metal dorado representa un desafío técnico para los alcistas en 2026.
Además, el entorno de las acciones estadounidenses sigue mostrándose sensible a los reportes de ganancias corporativas, afectando el apetito por el riesgo. La caída estrepitosa de PayPal, que perdió casi un veinte por ciento de su valor, generó ondas de choque en el sector fintech, impactando indirectamente a los activos digitales. Esta inestabilidad bursátil dificulta que el Bitcoin consolide un soporte firme sobre los niveles actuales.
También es notable que el desplome de la plata, que cayó cerca de los 71 dólares, ha comenzado a revertirse con fuerza. Este repunte en los metales industriales y preciosos podría estar absorbiendo la liquidez que antes fluía hacia el ecosistema de los activos digitales. La competencia por el capital institucional se ha vuelto más feroz en este complejo escenario macroeconómico global.
Las implicaciones para el mercado sugieren que los inversores deben prepararse para una volatilidad persistente antes de una recuperación estructural definitiva. Si se valida la tesis de Hougan, el fin del ciclo de desinterés actual permitirá que el Bitcoin retome su trayectoria ascendente hacia nuevos récords. No obstante, la confirmación de este escenario dependerá de la estabilización de los flujos de capital en los ETF.
Mirando hacia el futuro, la llegada de la “primavera” criptográfica parece depender de la claridad regulatoria y la fatiga de las posiciones cortas. Se espera que la reducción de las presiones inflacionarias brinde el impulso necesario para romper las resistencias técnicas que hoy limitan el crecimiento del sector. El mercado aguarda una señal clara que marque el inicio de una nueva era de expansión financiera.

