La Cruz Roja Española ha presentado RedChain, un sistema de distribución de ayuda basado en blockchain que promete transparencia auditable para donantes sin exponer la identidad de las personas beneficiarias, utilizando tecnologías de pruebas criptográficas y credenciales de conocimiento cero.
La Cruz Roja Española (Creu Roja) ha puesto en marcha RedChain, una plataforma que digitaliza todo el ciclo de la ayuda, desde la donación hasta la entrega, sobre una blockchain pública, con el objetivo de ofrecer transparencia en tiempo real sobre el flujo de fondos sin revelar información sensible de los beneficiarios. El sistema fue desarrollado junto a la empresa de infraestructura con sede en Barcelona BLOOCK y la firma de credenciales de conocimiento cero Billions Network.
En lugar de vales de papel o tarjetas prepago, RedChain emite créditos de ayuda en formato ERC-20 en la blockchain de Ethereum, que los beneficiarios reciben en una billetera móvil y pueden gastar en comercios participantes escaneando un código QR.
La información personal de los beneficiarios —como nombres, datos de contacto o historiales de casos— se mantiene fuera de la cadena en sistemas propios de la Cruz Roja, mientras que la blockchain pública se utiliza únicamente como capa de verificación mediante hashes, marcas de tiempo y pruebas de integridad.
Los donantes y administradores tienen la capacidad de auditar cuándo y dónde se asignan y gastan los fondos, con datos agregados verificables, pero el diseño está pensado para que nadie pueda reconstruir la identidad de los individuos a partir de los registros en cadena.
Un portavoz de Creu Roja afirmó que la plataforma fue “diseñada explícitamente para que la transparencia se aplique a los flujos y resultados, no a las personas”, protegiendo así la privacidad y la dignidad de quienes reciben ayuda.
Transparencia de fondos sin comprometer datos personales
La organización presenta esta iniciativa como una respuesta al creciente exigencia de transparencia por parte de donantes humanitarios, que desean verificar que la ayuda llega a su destino sin convertir a comunidades vulnerables en fuentes de datos expuestos. Como señaló Francisco López Romero, director de tecnología de Creu Roja Catalunya, “las personas que buscan asistencia no deberían tener que elegir entre recibir ayuda y proteger su privacidad”.
Los beneficiarios simplemente reciben créditos digitales en su teléfono y pueden utilizarlos en puntos de venta autorizados, haciendo que sus transacciones sean indistinguibles de compras regulares, sin mostrar indicadores visibles de que se trata de ayuda humanitaria. Este enfoque busca evitar estigmas sociales y asegurar que nadie sea excluido por limitaciones técnicas.
Desde una perspectiva técnica, el sistema implementa un modelo híbrido de confianza: los tokens ERC-20 representan la ayuda asignada, mientras que los registros de gasto y las verificaciones de elegibilidad se mantienen fuera de la cadena, unidos a pruebas criptográficas incrustadas en la blockchain. Según representantes de BLOOCK, este enfoque permite usar la cadena pública como notario criptográfico, donde cualquier intento de alterar los registros internos queda fácilmente detectable gracias a las pruebas inmutables en la blockchain.
Por su parte, Billions Network aporta la capa de credenciales de conocimiento cero (zero-knowledge), que permite a los beneficiarios demostrar su elegibilidad sin revelar atributos personales, con las pruebas almacenadas en la propia billetera del usuario en lugar de en un registro centralizado de identidad.

