Un reciente informe de análisis on-chain reveló que el precio de Ethereum enfrenta una seria amenaza de corrección tras la caída del 90% en la acumulación de sus holders. Desde mediados de enero, el volumen acumulado por inversores a largo plazo descendió de 338.708 ETH a apenas 40.953 ETH, debilitando la convicción de los compradores frente a la volatilidad del mercado actual.
De acuerdo con Ananda Banerjee, especialista en datos de mercado, la estructura técnica del activo muestra señales de agotamiento a pesar del rebote del 4,6% en las últimas 24 horas. Aunque la cotización se mantiene dentro de una formación de cuña descendente, la falta de presión de compra institucional sugiere que este repunte carece de una base sólida, exponiendo al activo a mayores riesgos de liquidación inminente.
Debilidad en los indicadores on-chain y presión de venta
Resulta alarmante que el indicador NUPL, el cual mide las ganancias y pérdidas no realizadas, se sitúe actualmente en 0,007, manteniéndose lejos de los niveles de capitulación profunda. Por otro lado, las transferencias hacia intercambios aumentaron un 50% en un solo día, lo que demuestra que los inversores están vendiendo los rebotes de corto plazo, confirmando una tendencia de distribución persistente entre los traders.
Para que el mercado alcance un fondo duradero, los analistas sugieren que el indicador NUPL debería caer a niveles negativos, similares al −0,22 registrado en abril de 2025. Sin este proceso de purga, el precio de Ethereum carece del impulso necesario para una recuperación real, lo que mantiene la incertidumbre latente sobre si el soporte actual de los 2.160 dólares podrá resistir los próximos embates bajistas.
Asimismo, la brecha entre el flujo de capital institucional y el minorista se ha vuelto más evidente durante este primer trimestre de 2026. Mientras que el capital especulativo dominó el cierre del año pasado, los inversores institucionales mantienen una postura de cautela macroeconómica, priorizando la preservación del capital actual sobre la exposición a activos de riesgo, limitando así el potencial alcista de la red.
¿Es inevitable una caída hacia el soporte de los $1.500?
No se puede ignorar que el gráfico técnico señala los 2.250 dólares como una base crítica que debe mantenerse para evitar un desastre mayor. Sin embargo, si el nivel de los 2.160 dólares falla, el precio de Ethereum podría buscar la zona de los 1.540 dólares por unidad, un nivel de retroceso histórico que coincide con la capitulación total de los tenedores, redefiniendo el panorama para los inversores de largo plazo.
Por otra parte, para invalidar esta narrativa bajista, la principal criptomoneda de contratos inteligentes necesita recuperar y consolidarse por encima de la resistencia de los 2.690 dólares. Solo un movimiento sostenido sobre esta marca indicaría que los compradores han retomado el control del mercado, permitiendo un cambio de tendencia significativo que aleje definitivamente el fantasma de los 1.500 dólares de las proyecciones actuales.
En definitiva, el ecosistema se encuentra en una fase de “ansiedad y negación” según las métricas de rentabilidad on-chain. Se espera que la volatilidad persista mientras los holders de mayor peso no reanuden sus compras agresivas, dejando la puerta abierta a correcciones adicionales que podrían llevar el valor del token a mínimos no vistos desde el año pasado, exigiendo máxima prudencia a los operadores del sector.

