Ripple lanzó Ripple Treasury luego de adquirir GTreasury por un monto aproximado a $1 mil millones, creando un nuevo espacio en la gestión de efectivo flat y con una gran capacidad de gestión de activos digitales, sumado a la intención de espacios seguros, transparentes y veloces.
Ripple Treasury unifica la gestión de efectivo, stablecoins y fondos tokenizados dentro de la plataforma, reemplazando procesos de conciliación manual por integraciones automatizadas vía API. La plataforma está diseñada para ofrecer una visión integral de la tesorería corporativa y facilitar una adopción gradual de activos digitales sin alterar los flujos financieros existentes.
Uno de los ejes centrales es la visibilidad unificada, con paneles en tiempo real que agregan saldos fiat y digitales provenientes de múltiples proveedores. Esta vista consolidada permite a los equipos financieros tomar decisiones más rápidas y precisas sobre liquidez, exposición y asignación de capital, reduciendo la fragmentación operativa típica de las infraestructuras tradicionales.
En materia de pagos y rendimiento, Ripple Treasury apunta a mejorar tanto la velocidad de las transferencias transfronterizas como la eficiencia del capital. El uso de la stablecoin RLUSD permite reducir los tiempos de liquidación de varios días a aproximadamente 3 a 5 segundos, mientras que la conectividad con mercados y fondos monetarios tokenizados, incluido BUIDL de BlackRock, abre la puerta a generar rendimientos continuos las 24 horas.
Desde el punto de vista operativo y de riesgo, la plataforma incorpora custodia de nivel institucional y análisis impulsados por inteligencia artificial para anticipar necesidades de caja y gestionar la liquidez.
Las claves para la expansión de Ripple
Una de las claves de la compra de GTreasury es que aportó una base de clientes de más de 1,000 usuarios corporativos, y experiencia operativa en tesorería al stack de Ripple, expandiendo inmediatamente su mercado direccionable más allá de los pagos.
Ripple presentó la plataforma como un puente incremental hacia las finanzas digitales: las empresas pueden usar las herramientas de efectivo tradicionales de Ripple Treasury mientras activan selectivamente stablecoins e instrumentos tokenizados. Los defensores sostienen que el enfoque reduce el riesgo de FX y libera capital inmovilizado en tránsito.
Ripple también posiciona la oferta como competidora de sistemas heredados como SWIFT al enfatizar la latencia de liquidación del XRP Ledger (reportada en 3–5 segundos) y sus capacidades de rendimiento; esos atributos de desempeño sustentan los casos de uso transfronterizos de Ripple y el papel de RLUSD como puente de pagos.
Para los participantes del mercado, la plataforma estrecha el vínculo entre la estrategia empresarial de Ripple y la utilidad de sus activos digitales. Para los equipos de tesorería, ofrece un camino para monetizar efectivo inactivo y comprimir las ventanas de liquidación sin obligar a una adopción inmediata de cripto, ya que las funciones de activos digitales son opcionales.
