Citi hizo énfasis en la importancia que tiene la CLARITY Act, y cómo la misma acumuló el impulso legistalitivo necesario, aunque también aclara su fragilidad y la volatilidad del asunto en donde se trata. También resalta la importancia y la disputa que vive el mundo DeFi y los rendimientos de las stablecoins.
El Comité de Agricultura del Senado aprobó el proyecto de ley el 29 de enero mediante una votación partidista, con un resultado sumamente ajustado que deja en claro la fractura que hay en el recinto. El resultado marcó un avance formal en el proceso legislativo, pero dejó en claro que aún no existe consenso político amplio, un factor clave para que la iniciativa avance sin obstáculos en las próximas etapas.
A pesar de este progreso, las expectativas del mercado se moderaron. Los mercados de predicción reflejaron una caída en las probabilidades de aprobación, con Polymarket estimando alrededor de un 61% de chances de que el proyecto sea aprobado antes de finales de 2026, frente a cerca del 80% a comienzos de enero, señalando un aumento en la incertidumbre.
Las divisiones dentro de la propia industria también influyeron en el clima legislativo. Coinbase retiró su apoyo a mediados de enero de 2026, en desacuerdo con las disposiciones relacionadas con los rendimientos de las stablecoins. Esta decisión fragmentó a los patrocinadores del sector y contribuyó a la postergación de la sesión de enmiendas del Comité Bancario del Senado, que estaba prevista originalmente para mediados de enero.
Según un informe de Citi, la votación en el Comité de Agricultura representa un paso tangible hacia la creación de un marco legal que otorgue a la CFTC autoridad sobre las commodities digitales, mientras que los tokens considerados valores quedarían bajo la supervisión de la SEC. Sin embargo, el banco advirtió que aún quedan elementos clave sin resolver y que, aunque los legisladores apuntan a la primavera de 2026 para los próximos avances, el carácter partidista de la votación y las negociaciones en curso podrían seguir retrasando el proceso.
Disputas DeFi y fractura en la industria
Según Citi, el obstáculo principal es cómo el proyecto define DeFi y cuándo los protocolos, el software y los desarrolladores deberían entrar en las obligaciones regulatorias. Según Citi y otros grupos, aquí es donde se encuentran los mayores obstáculos para formalizar la regulación.
Mientras tanto, los opositores advierten que AML/KYC obligatorios y las restricciones a la interacción sin permiso podrían prohibir efectivamente a muchos protocolos descentralizados, socavando la liquidez, los derivados y los productos de rendimiento de stablecoins.
Los indicadores del mercado reflejaron la mayor incertidumbre. Polymarket mostró la probabilidad de que el CLARITY Act se convirtiera en ley para finales de 2026 en alrededor de un 61%, desde aproximadamente un 80% a principios de enero, un cambio que Citi destacó como significativo para los calendarios institucionales.
Citi evaluó que la aprobación del proyecto sería en términos generales neutral para los mercados a largo plazo, pero dijo que la volatilidad inicial era probable mientras los participantes valoran los resultados regulatorios. Matt Hougan, CIO de Bitwise, advirtió que la falta de reglas claras podría empujar al sector a un “periodo de prueba de tres años” antes de que vuelva un impulso sustancial, un escenario que Citi señaló como un riesgo a la baja para la adopción institucional.
Las negociaciones permanecían activas, con participantes como HSBC que sugirió que la oposición de Coinbase no daría de baja todo el proyecto, mientras que la Casa Blanca organizó una reunión entre ejecutivos bancarios y cripto programada para el 2026-02-02 para intentar reconciliar la disputa sobre rendimientos de stablecoins.
