Griff Green, reconocido defensor del ecosistema, anunció que el Ether no reclamado tras el hack de The DAO en 2016 se destinará a un nuevo fondo para fortalecer la seguridad en la red Ethereum. Esta iniciativa busca aprovechar los activos estancados en contratos inteligentes para financiar proyectos que protejan el protocolo mediante métodos de distribución descentralizada.
Green reveló durante una entrevista que, tras la bifurcación forzada de hace una década, quedaron saldos pendientes de reclamo en carteras multifirma, los cuales han alcanzado un valor aproximado de 200 millones de dólares. Según el experto, la intención actual es depositar estos fondos en blockchain mediante el sistema de staking, generando ingresos pasivos de forma continua.
El renacimiento financiero de los fondos olvidados de The DAO
Esta estrategia permitirá que los rendimientos obtenidos se utilicen para respaldar financieramente diversos métodos de distribución de seguridad, tales como el financiamiento retroactivo y la votación cuadrática, priorizando la resiliencia técnica. Al respecto, el vocero oficial señaló que, aunque cuentan con desarrolladores capaces de identificar amenazas, el enfoque principal será establecer mecanismos robustos de gobernanza comunitaria.
Asimismo, la organización pretende honrar sus raíces descentralizadas mediante el uso de la votación por elección preferencial y el voto por convicción, asegurando que los recursos fluyan hacia los sectores más vulnerables. Por esta razón, el objetivo final es lograr que almacenar activos en este ecosistema digital sea percibido como una opción mucho más segura que un banco tradicional.
Por otro lado, la historia de este capital se remonta al incidente que dividió a la comunidad en 2016, cuando un atacante anónimo drenó más de 50 millones de dólares. No obstante, el proceso de reclamo no fue sencillo para todos, dejando un remanente del 20% que, gracias a la revalorización del activo, se ha convertido en un capital masivo.
¿Hacia dónde se dirige el futuro de la protección en Ethereum?
La relevancia de este hito radica en que The DAO fue, precisamente, el catalizador que impulsó la industria de las auditorías de contratos inteligentes en el sector criptográfico. Antes de este evento, el mercado de auditorías era prácticamente inexistente, pero el desastre obligó a los desarrolladores a adoptar estándares de seguridad extremadamente rigurosos de forma global.
De este modo, el nuevo fondo no solo representa una recuperación de capital, sino una evolución en la forma en que el ecosistema gestiona sus propios riesgos sistémicos de manera autónoma. Este proyecto soluciona el problema de la falta de incentivos para la seguridad preventiva, estableciendo un modelo de financiamiento perpetuo para el bien común de los usuarios.
Finalmente, se espera que el despliegue de este fondo de seguridad transforme la percepción pública sobre la estabilidad de las finanzas descentralizadas durante los próximos meses. Aunque el camino hacia la inmunidad total contra exploits es largo, esta iniciativa marca un precedente histórico sobre cómo convertir una antigua tragedia financiera en una fortaleza para el futuro.
