En un esfuerzo por robustecer la integridad del ecosistema cripto, el máximo regulador financiero de Corea del Sur ha propuesto limitar las participaciones accionarias en los exchanges locales. El presidente de la Comisión de Servicios Financieros (FSC), Lee Eog-weon, subrayó este miércoles la necesidad de establecer topes de propiedad de entre el 15% y el 20% para los principales accionistas, buscando alinear al sector con los estándares de la infraestructura financiera pública.
Esta medida, que se integrará en la futura Ley Básica de Activos Digitales, surge mientras las plataformas transitan hacia un sistema de autorización permanente. Según el regulador, esta transición implica que las casas de cambio dejen de ser tratadas como simples empresas privadas, asumiendo una responsabilidad mayor en la gestión de activos digitales bajo una supervisión similar a la que rige en los mercados de valores tradicionales.
No obstante, el anuncio ha generado una fuerte resistencia entre los líderes de la industria, quienes consideran que estas restricciones son excesivas. Gigantes locales como Upbit y Coinone, cuyos fundadores retienen participaciones que superan ampliamente el límite propuesto, se verían obligados a ejecutar desinversiones masivas de capital, lo que podría alterar drásticamente la estructura de mando y la estabilidad operativa de las plataformas más grandes del país.
El desafío de la descentralización del control en el mercado surcoreano
La propuesta del regulador surcoreano pretende mitigar los conflictos de interés derivados de una excesiva concentración de poder en manos de unos pocos fundadores. Al implementar estos límites, la FSC espera que la gestión de activos digitales sea más transparente y menos vulnerable a decisiones unilaterales que comprometan la seguridad de los usuarios. Asimismo, el organismo defiende que el mercado cripto ha alcanzado una relevancia sistémica que justifica regulaciones de gobernanza estrictas.
Por otro lado, los detractores del proyecto, incluyendo miembros del partido gobernante, advierten que Corea del Sur podría quedar fuera de sintonía con las tendencias globales. Argumentan que imponer desinversiones forzosas a los pioneros del sector podría desincentivar la innovación y el desarrollo tecnológico local, favoreciendo a competidores extranjeros que operan bajo marcos menos restrictivos. Sin embargo, el regulador mantiene que la protección del inversor debe prevalecer sobre los intereses particulares.
¿Qué impacto tendrá esta reforma en la competitividad de los exchanges?
La incertidumbre sobre el futuro de la ley ha generado dudas sobre si las plataformas podrán mantener su ritmo de crecimiento actual. Si se aprueba el límite del 20%, el presidente de Dunamu, operador de Upbit, tendría que desprenderse de una parte significativa de sus acciones, transformando la gobernanza interna de la empresa más dominante del país. De este modo, la criptomoneda en Corea del Sur entraría en una fase de madurez institucional marcada por un control estatal mucho más profundo.
En el futuro cercano, las negociaciones entre el gobierno y los actores de la industria serán determinantes para definir los porcentajes finales de propiedad permitidos. Mientras tanto, el mercado observa con cautela cómo la blockchain y sus intermediarios se integran forzosamente en un modelo de utilidad pública, siendo este un cambio de paradigma que podría redefinir el mapa financiero de la región asiática en los próximos años.
