La tasa de hash de Bitcoin registró una caída del 40% este fin de semana, alcanzando niveles no vistos desde mediados de 2025, tras el paso de una tormenta invernal masiva en Estados Unidos. El evento climático, reportado por AccuWeather el lunes 26 de enero de 2026, obligó a los mineros a reducir operaciones para estabilizar la red eléctrica nacional.
El desplome, el cual llevó el poder de cómputo global de la red a unos 663 exahashes por segundo durante el domingo, representa una de las interrupciones técnicas más severas de los últimos siete meses. Según los datos proporcionados por la plataforma CoinWarz, la infraestructura comenzó a flaquear el pasado viernes, evidenciando la vulnerabilidad del sector ante fenómenos meteorológicos extremos que azotan el continente americano. No obstante, a pesar de este retroceso inicial, los indicadores comenzaron a mostrar una recuperación notable durante las primeras horas del lunes actual.
Operaciones de gran escala, incluyendo el pool de minería Foundry USA, reportaron una reducción de su potencia de procesamiento cercana al 60%, lo que ralentizó la producción de bloques de forma temporal significativa. Este ajuste voluntario, lejos de interpretarse como un fallo sistémico, demuestra fehacientemente la capacidad de respuesta de la industria minera criptográfica ante las emergencias climáticas. Al pausar sus máquinas de manera coordinada, los operadores permitieron que el suministro eléctrico se redirigiera hacia los hogares afectados por cortes de energía y nieve.
Los mineros estadounidenses lideran la respuesta ante la emergencia energética
Considerando que Estados Unidos concentra aproximadamente el 38% del poder de procesamiento global, la paralización masiva de granjas de minería en Texas y regiones aledañas tuvo un impacto inmediato. De acuerdo con informes del Hashrate Index, la nación alberga actualmente más de 137 instalaciones comerciales activas, las cuales operan como un vibrante motor de seguridad para el ecosistema digital distribuido. Además, esta alta densidad de potencia garantiza que cualquier alteración climática en territorio norteamericano afecte directamente las métricas de seguridad de Bitcoin a nivel mundial.
Asimismo, investigadores como Daniel Batten destacan que el equilibrado de carga permitió evitar apagones críticos, demostrando que la tecnología de minería actúa como un regulador eléctrico eficiente y dinámico. Al absorber los excedentes de energía renovable en tiempos de calma y desconectarse durante los picos de consumo, estos centros de procesamiento fortalecen la resiliencia de la infraestructura energética norteamericana frente a desastres. Por ende, esta interacción se consolida como un pilar fundamental para la sostenibilidad del sistema eléctrico en el siglo veintiuno, integrando fuentes renovables.
¿Cómo impacta la desconexión masiva de equipos en la seguridad de la red?
Por otro lado, gigantes del sector como Marathon Digital Holdings vieron su producción diaria descender drásticamente de 45 a solo siete unidades, reflejando el costo operativo directo de estas maniobras de estabilización energética. De este modo, empresas como IREN también registraron caídas proporcionales en su minado diario, evidenciando que la rentabilidad minera puede verse condicionada por factores climáticos imprevisibles. Sin embargo, estas pérdidas temporales de ingresos se ven compensadas por la mejora en la percepción pública de la industria como un aliado estratégico para la seguridad nacional energética.
Finalmente, la recuperación observada el lunes, con la red volviendo a situarse sobre los 854 EH/s, sugiere una normalización operativa ágil tras el paso de la tormenta invernal Fern. Esta flexibilidad estructural asegura que, a pesar de las interrupciones momentáneas y los descensos de potencia, el sistema mantenga su integridad inmutable, permitiendo proyectar un escenario de crecimiento sostenido para la minería de Bitcoin global. En consecuencia, el sector reafirma su compromiso con la estabilidad operativa, asegurando la continuidad del procesamiento de transacciones bajo cualquier circunstancia climática adversa que pueda surgir.
