Bonk (BONK) ejecutó una ruptura de cuña descendente de seis meses a mediados de enero, un cambio técnico que, según observadores de gráficos, abrió la puerta a un posible repunte del 250–300%. El movimiento coincidió con una acumulación significativa fuera de intercambio y la cotización de un producto negociado regulado, que en conjunto alteraron la estructura del mercado y el acceso institucional.
Los gráficos de precios mostraron una clara ruptura por encima de la cuña que había contenido a BONK durante aproximadamente seis meses. Los analistas que señalaron el patrón lo compararon con configuraciones que previamente precedieron ganancias rápidas en otros tokens de estilo meme, y la ruptura fue tratada como el detonante para un repunte de mayor probabilidad.
Basado en esa configuración, los comentarios del mercado sugirieron un objetivo alcista de 250–300%, condicionado a la continuación del impulso y la integridad de la estructura alcista. Los técnicos por sí solos no impulsaron la convicción. La ruptura se produjo junto con señales on‑chain y de mercado que redujeron la presión de venta inmediata y mejoraron el perfil riesgo‑recompensa para traders direccionales.
Movimientos institucionales, tokenómica y expansión del ecosistema
Una empresa pública, TenX Protocols, adquirió un bloque sustancial de BONK — reportado como 220.000.000.000 BONK — que los observadores del mercado interpretaron como una señal de acumulación institucional.
Al mismo tiempo, los informes indicaron que se había lanzado un ETP regulado de BONK en la SIX Swiss Exchange, creando un conducto familiar para que los inversores tradicionales obtuvieran exposición sin la custodia directa de los tokens.
La tokenómica del emisor también jugó a favor de la narrativa: se planeó una quema de 1.000.000.000.000 BONK que se ejecutaría una vez alcanzado el umbral de un millón de usuarios, mientras que el Tesoro BNKK fue descrito como sosteniendo presión de compra. En conjunto, estas acciones redujeron la oferta flotante y reforzaron el argumento de escasez que sustenta el caso alcista.
Herramientas y aplicaciones de trading, incluidos bots de trading e integraciones NFT, estaban integrando a BONK e incrementando la actividad on‑chain.
Los inversores ahora se concentran en si la acumulación on‑chain y los flujos del ETP sostienen la ruptura y si el crecimiento de usuarios desencadena la quema de tokens; esos desarrollos serán la verdadera prueba de la tesis alcista. Si el impulso se detiene o reaparece la oferta en exchanges, el objetivo técnico se vuelve menos probable y la volatilidad probablemente aumentará, amplificando tanto los riesgos al alza como a la baja para traders y asignadores.
