Bermuda anunció una asociación estratégica con Coinbase y Circle para trasladar gran parte de su infraestructura financiera pública y privada a las vías de la blockchain. El plan se centra en USDC de Circle como medio de pago denominado en dólares y en la red Base de Coinbase para la liquidación e interoperabilidad, movimientos destinados a reducir costes y ampliar la inclusión financiera.
La iniciativa se apoya en la Digital Asset Business Act (DABA) de 2018 de Bermuda y en programas piloto en curso que ya han probado pagos on‑chain en entornos minoristas reales. Para operadores y gestores, el cambio es operativo: modifica dónde se produce la liquidez y la liquidación y cómo las contrapartes cubrirán y enrutarán los flujos.
Circle suministrará USDC y herramientas para desarrolladores para que bancos, agencias gubernamentales y empresas puedan emitir, recibir y gestionar stablecoins dentro de billeteras, sistemas de tesorería y aplicaciones de clientes. Coinbase proporcionará Base como la infraestructura blockchain central para liquidar transacciones y enlazar sistemas públicos y privados.
El gobierno está combinando el despliegue con un programa nacional de alfabetización digital y ensayos piloto; un airdrop de USDC en el Bermuda Digital Finance Forum de 2025 sirvió como una prueba práctica de estrés de la adopción por parte de los consumidores y de los mecanismos de cumplimiento.
Brian Armstrong, CEO de Coinbase, enmarcó el proyecto como una iniciativa económica más amplia, diciendo que tiene el potencial de “impulsar la libertad económica”. La Bermuda Monetary Authority (BMA) sigue siendo un supervisor activo y ya ha utilizado herramientas de sandbox y supervisión integrada para proporcionar supervisión en tiempo real de experimentos DeFi, según el anuncio.
Diseño regulatorio, beneficios y riesgos operativos
DABA—promulgada en 2018—proporciona la columna vertebral regulatoria con licencias escalonadas y claridad que atrajeron a docenas de empresas de activos digitales a la jurisdicción. Ese marco sustenta la credibilidad del proyecto: una licencia clara reduce el riesgo de ejecución para los proveedores de infraestructura y los clientes institucionales.
La BMA también está explorando elementos complementarios como tokens de estímulo basados en blockchain y sistemas de identidad digital, que ampliarían la tokenización más allá de los pagos.
Los beneficios esperados incluyen menores costes de transacción, liquidación más rápida y reducción de la fuga de capitales—importante para una economía insular pequeña. Sin embargo, la transición plantea desafíos de integración entre los back‑ends bancarios, requiere educación sostenida para asegurar una adopción amplia y expone a la isla a un escrutinio regulatorio internacional en evolución.
Los inversores y observadores de la industria ahora dirigen su atención al Bermuda Digital Finance Forum en mayo de 2026, cuando las autoridades planean una mayor participación empresarial y compromiso del consumidor—un evento que pondrá a prueba la escalabilidad y la adopción por parte de los usuarios y servirá como un barómetro práctico de si la teoría se traduce en liquidez sostenida on‑chain.

