Las acciones, fondos y oro tokenizados están pasando de pilotos a producción a medida que se desarrolla 2026, impulsados por crecientes despliegues institucionales, proyecciones de mercado medibles y marcos regulatorios más claros.
Los pronósticos de mercado y las hojas de ruta de la industria explican por qué: el CIO de Hashdex, Samir Kerbage, proyecta que los activos tokenizados podrían superar $400 mil millones, frente a aproximadamente $20 mil millones a finales de 2025, mientras que Centrifuge proyecta que el Valor Total Bloqueado (TVL) en tokens de activos del mundo real superará $100 mil millones.
La actividad institucional está trasladando la tokenización del concepto a productos concretos. Grandes bolsas y bancos están planificando despliegues en vivo: la New York Stock Exchange está desarrollando una plataforma de valores tokenizados para trading 24/7 y liquidación on‑chain, con el objetivo de lanzarla en Q2 de 2026, y Morgan Stanley ha señalado planes para desplegar una billetera digital para activos tokenizados durante 2026. J.P. Morgan Asset Management ya ha introducido un fondo del mercado monetario tokenizado, MONY, demostrando ejecución a nivel de producto.
El crecimiento previsto está respaldado por motores de demanda identificados en todo el sector. Las stablecoins actúan como raíles de liquidación y puentes de liquidez; un informe citó aproximadamente $33 trillion en transacciones con stablecoins en 2025 como evidencia de esa infraestructura.
Los participantes del mercado dicen que la tokenización promete propiedad fraccionada, horarios de negociación ampliados, liquidación más rápida y mejor movilidad del colateral—características que abordan directamente las fricciones operativas en los mercados heredados.
Tecnología, interoperabilidad y regulación
Las capas tecnológicas están madurando: blockchains líderes, mejoras en el rendimiento de L2 y modelos de custodia componibles están permitiendo la emisión multichain, instrucciones de liquidación entre plataformas y el uso de activos tokenizados como colateral en DeFi. Voces de la industria subrayan la necesidad de oráculos fiables, estándares de custodia y la finalidad de la liquidación para escalar la participación institucional.
El GENIUS Act fue promulgado en jul. de 2025, imponiendo banca con reserva al 100% y supervisión para las stablecoins, mientras que propuestas de EE. UU. como una Clarity Act y posturas renovadas pro‑innovación en los reguladores principales están enmarcando 2026 como un año para probar tecnologías de libro mayor distribuido a gran escala, según asesores legales.
Siguen siendo relevantes los riesgos operativos y de mercado: el apalancamiento amplifica ganancias y pérdidas, las prácticas de custodia y proof‑of‑reserve varían, y el cumplimiento transfronterizo complicará la emisión y distribución. Los participantes del mercado por tanto enfatizan custodios con licencia, KYC/AML robusto y gobernanza clara como condiciones previas para una adopción más amplia.
Esos resultados determinarán si las acciones, fondos y oro tokenizados pasan de innovaciones prometedoras a infraestructura de mercado rutinaria, con consecuencias directas para la liquidez, los flujos de trabajo de prime‑broker y el diseño de productos institucionales.
