Polymarket atrajo una intensa vigilancia a principios de enero después de un par de apuestas geopolíticas de alto perfil que plantearon alegaciones sobre cómo los mercados de predicción pueden usarse para ‘lavar’ información privilegiada.
Una operación reportada involucró una cuenta anónima que colocó una apuesta de $30.000–$35.000 sobre la remoción del presidente venezolano Nicolás Maduro y luego cobró más de $400.000 después de que se resolviera el evento, según los informes de la investigación de Polymarket. La apuesta se realizó horas antes de una operación militar estadounidense y coincidió con un abrupto salto en la estimación de probabilidad del mercado, provocando alegaciones de uso de información privilegiada y manipulación de mercado.
Por separado, una cartera grande colocó una posición de ‘Sí’ significativa sobre un ataque de EE.UU. a Irán para el 14 de enero, Mientras las tensiones aumentaban y Irán cerraba temporalmente su espacio aéreo, las probabilidades de Polymarket saltaron al 51% y el mercado atrajo cerca de $50.000.000 en volumen; cuando el ataque no ocurrió, el trader reportó una pérdida de aproximadamente $40.000 y una pérdida de más de 255.000 acciones.
Los críticos afirman que las apuestas tempranas y desproporcionadas pueden sembrar narrativas en canales sociales y desencadenar operaciones de copia, convirtiendo una señal privada en una historia pública.
Los traders aparentemente convirtieron apuestas modestas en grandes ganancias y las grandes apuestas previas al evento impulsaron las probabilidades del mercado hacia los titulares, provocando llamados a una supervisión más estricta.
Consecuencias regulatorias y de mercado
Polymarket tiene un historial regulatorio reciente: la plataforma acordó una multa de $1,4 millones en 2022 por ofrecer opciones binarias no registradas a clientes de EE.UU. y posteriormente restringió el acceso estadounidense, según registros previos de cumplimiento.
El anonimato y la naturaleza transfronteriza de los mercados descentralizados complican la aplicación tradicional, y los legisladores reaccionaron rápidamente: el Representante Ritchie Torres introdujo la Ley de Integridad Pública en Mercados Financieros de Predicción de 2026 para prohibir que funcionarios federales operen con información política no pública.
Los observadores contrastan la defensa de la ‘máquina de la verdad’ —los mercados de predicción agregan información dispersa— con la realidad de que las probabilidades mostradas pueden amplificarse en titulares y flujos algorítmicos, convirtiendo las plataformas en herramientas de formación de narrativas cuando existe información privilegiada.
Para traders y administradores de riesgos, la conclusión operativa es doble: primero, los movimientos del mercado en contratos geopolíticos pueden reflejar posiciones concentradas y potencialmente no públicas en lugar de una agregación amplia de información; segundo, esos movimientos pueden crear liquidez transitoria y volatilidad que amplifican los riesgos de cobertura y apalancamiento.
Inversores y operadores de mercado ahora están observando de cerca las respuestas legislativas y de cumplimiento. La Ley de Integridad Pública en Mercados Financieros de Predicción de 2026 y la renovada atención regulatoria probarán si los responsables políticos pueden limitar la operación con información no pública sin desviar la actividad de lugares regulados, una dinámica que afectará la liquidez, la confiabilidad de precios y el papel de los mercados de predicción como señales de riesgo en tiempo real.
