Ballenas de Bitcoin experimentaron una fuerte recuperación en sus tenencias, con los saldos de las ballenas subiendo un 21% después de lo que los informes del mercado calificaron como la venta más rápida desde el final de 2023.
El rebote refleja compras concentradas por parte de las carteras más grandes de la red Bitcoin. Según una métrica publicada, el rebote de aproximadamente 21% fue impulsado por una adición neta en el transcurso de una semana de alrededor de 46.000 BTC entre las direcciones que mantienen entre 1.000 y 10.000 BTC. Esa acumulación volteó el saldo neto a un año para ese grupo a positivo, revirtiendo una fase de distribución pronunciada que coincidió con la reciente venta rápida.
Al mismo tiempo, las carteras llamadas «delfines»—direcciones que mantienen 100–1.000 BTC, que a menudo incluyen ETFs y tesorerías corporativas— continuó reduciendo su exposición, extendiendo una tendencia de desinversión de varios meses. El resultado es una divergencia en el comportamiento del lado de la oferta: las grandes ballenas se reacumularon mientras los tenedores medianos recortaron posiciones.
Datos citados el 16 de enero muestran que las direcciones en la banda de 1.000–10.000 BTC añadieron aproximadamente 46.000 BTC en una sola semana, llevando su cambio neto a un año de nuevo a territorio positivo por primera vez desde noviembre de 2025.
Flujos institucionales, riesgos y contexto de mercado
Los informes vincularon la reacumulación de las ballenas a un trasfondo más amplio de demanda institucional. Los artículos de mercado citaron acumulación continua por parte de tenedores corporativos y flujos sostenidos hacia ETFs spot de Bitcoin, que en conjunto aportaron una base de presión de compra valorada en miles de millones de dólares.
Los observadores del mercado recomendaron precaución: aunque la acumulación de ballenas ha precedido fuertes rallies en ciclos pasados, no es un catalizador de precios garantizado y debe considerarse junto con los desarrollos macro y regulatorios.
Los inversores ahora centran su atención en los resultados y las divulgaciones de fin de trimestre y en nuevas actualizaciones sobre los flujos de ETF, que ofrecerán una lectura más definitiva sobre si la acumulación actual se traducirá en un alza sostenida.
Si la demanda institucional se mantiene constante y las participaciones de las ballenas siguen en aumento, esas condiciones reforzarían el argumento a favor de un renovado impulso de precios; por el contrario, una reanudación de ventas por parte de los delfines o choques regulatorios podrían volver a introducir presión.
