La entrada de capital en los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos registró su nivel más alto desde octubre, sumando 753,7 millones de dólares el pasado martes. Este repunte coincide con el regreso del activo líder a la marca de los 95.000 dólares durante la jornada de hoy.
Según Akash Girimath, este flujo masivo responde a un reequilibrio institucional tras la temporada de impuestos y una mejora notable en el sentimiento macroeconómico global. El interés institucional se consolida mediante canales regulados de inversión actualmente.
El fondo FBTC de Fidelity lideró las captaciones con una entrada neta de 351,36 millones de dólares en una sola sesión. Por su parte, los productos de Bitwise y BlackRock le siguieron de cerca con 159 y 126 millones de dólares respectivamente.
Asimismo, los activos totales bajo gestión de estos fondos alcanzan ya los 123.000 millones de dólares en el mercado estadounidense. La demanda estructural de los ETF impulsa la cotización del activo hacia nuevos máximos históricos. Este volumen representa aproximadamente el 6,5% de la capitalización total de la criptomoneda.
Por otro lado, los analistas advierten que la sostenibilidad de este impulso durante el primer trimestre podría ser volátil. Marcin Kazmierczak, cofundador de RedStone, sugirió que los altos tipos de interés mantienen elevado el coste de oportunidad para activos sin rendimiento.
De este modo, la demanda institucional podría volverse más selectiva y cautelosa ante posibles correcciones técnicas del mercado. La volatilidad de los flujos institucionales define el rumbo del precio en el corto plazo. No obstante, el optimismo sigue presente entre los grandes gestores de fondos.
El avance legislativo en el Senado impulsa el optimismo sobre la regulación de activos digitales
El sentimiento positivo se extendió rápidamente hacia el mercado de las altcoins, elevando la capitalización total del sector a 3,32 billones de dólares. Tokens como XRP, Solana y Dogecoin registraron ganancias de entre el 2% y el 6% tras conocerse nuevos detalles legales.
Por ende, la publicación de un borrador de ley sobre la estructura del mercado criptográfico ha inyectado confianza en los operadores. El borrador de ley otorga mayor claridad regulatoria a los principales activos del ecosistema financiero. Esta narrativa legislativa actúa como un catalizador para el capital minorista.
El documento, impulsado por el Comité Bancario del Senado, propone clasificar ciertos tokens como activos «no auxiliares», otorgándoles un estatus similar al de Bitcoin. Por lo que este cambio de paradigma podría atraer una nueva oleada de inversiones institucionales hacia proyectos de gran capitalización próximamente.
La nueva clasificación legal exime a ciertos tokens de las restricciones más severas del sector. Sin embargo, los expertos señalan que las disputas internas entre agencias reguladoras siguen siendo el principal obstáculo para su aprobación definitiva. El panorama político de 2026 influirá en la ley de activos digitales.
¿Podrá la demanda de los ETF superar la emisión de nueva oferta de Bitcoin este año?
A pesar de la cautela a corto plazo, el caso alcista estructural para el resto del año permanece intacto. Expertos de Bitwise proyectan que los ETF podrían comprar más unidades de las que se minarán durante todo el 2026. Por lo cual, esta dinámica de oferta y demanda crearía un soporte fundamental para el precio del activo a largo plazo.
La escasez programada de Bitcoin beneficia la valoración de los fondos cotizados en bolsa. La demanda institucional de los ETF supera la oferta disponible en las plataformas de intercambio actuales.
Finalmente, el mercado de criptoactivos parece estar shrug off el sentimiento negativo que predominó meses atrás. La recuperación del precio por encima de los 91.000 dólares fue el detonante técnico que activó las órdenes de compra masiva.
Por otra parte, la mirada institucional se centra ahora en la consolidación de estos niveles antes de buscar los 100.000 dólares. El mercado criptográfico experimenta una recuperación robusta impulsada por el capital regulado de Wall Street. La entrada de capital en los ETF de Bitcoin será el motor del crecimiento financiero.
