Bitcoin subió aproximadamente un 2% hasta alrededor de $93.500 el 13 de enero después de que los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. de diciembre señalaran una desaceleración de la inflación, fortaleciendo las expectativas de futuros recortes de tasas de la Reserva Federal.
El IPC de diciembre mostró una inflación general del 2,7% interanual y un dato mensual básico de +0,2% (anual 2,6%), lecturas que se situaron ligeramente por debajo del consenso y fueron interpretadas por los mercados como evidencia de una desaceleración de las presiones sobre los precios.
Esa lectura reforzó la narrativa de un ‘aterrizaje suave’ y, como señaló el estratega de 21Shares Matt Mena, la lectura básica inferior a lo esperado ‘aumentó la probabilidad de futuros recortes de tipos de interés a lo largo del año’. La Herramienta CME FedWatch seguía valorando una probabilidad de ~95% de que la Fed mantuviera los tipos en su reunión de enero, pero el IPC modificó las expectativas de recortes más allá de ese punto.
En las diferentes clases de activos, la respuesta fue mixta: el oro superó la marca de $4.600, mientras que los principales índices de renta variable estadounidenses como el S&P 500 y Nasdaq cayeron ligeramente. Para los operadores de criptomonedas, la conclusión inmediata fue un impulso de liquidez para los activos de riesgo más que una rotación general de riesgo.
Niveles clave a tener en cuenta para operar con Bitcoin
Bitcoin está operando en una banda de resistencia entre $93.500 y $95.000 que había limitado la acción del precio durante casi dos meses. La lectura del IPC proporcionó el impulso para probar esa zona, pero la banda sigue siendo un área de oferta clave para gestores y operadores que evalúan entradas y coberturas.
Los comentarios del mercado posteriores apuntaron a varios impulsores a corto plazo que determinarán si Bitcoin puede superar la banda de resistencia: próximos datos de ventas minoristas y vivienda, posible acción del Senado sobre la estructura del mercado de activos digitales y tensiones geopolíticas, concretamente las tensiones mencionadas entre el Presidente Trump y el Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, que podrían reintroducir volatilidad.
Algunos observadores sugirieron que la desinflación sostenida y los eventuales recortes de tipos podrían desbloquear mayores flujos institucionales y impulsar el BTC hacia niveles psicológicamente importantes, con $100.000 citado en los comentarios como una prueba alcanzable si las condiciones siguen siendo favorables.
Para las mesas de opciones y futuros, el movimiento del IPC probablemente alteró la dinámica de gamma y cobertura para vencimientos a corto plazo; los operadores estarán observando los cambios en el interés abierto y el sesgo para detectar signos de una revaluación alcista. Las tasas de financiación y los diferenciales de base deben ser monitoreados para obtener evidencia de presión alcista impulsada por apalancamiento, mientras que los gestores pueden acortar coberturas antes de los próximos informes económicos.
Los inversores ahora están dirigiendo su atención a las próximas cifras de ventas minoristas y vivienda como pruebas inmediatas de este cambio de sentimiento; esos datos, junto con cualquier desarrollo legislativo sobre la estructura del mercado, determinarán si la actual revaluación de la política de la Fed es duradera y si Bitcoin puede construir por encima de la banda de $93.500–$95.000.
