BitGo presentó una oferta pública inicial en los Estados Unidos, buscando una valoración entre $1.850 millones y $2.000 millones y con el objetivo de recaudar aproximadamente $201 millones. La solicitud cristaliza la demanda de servicios de custodia regulados mientras los inversores institucionales buscan una exposición de menor riesgo a activos digitales.
La oferta especifica es de 11.800.000 de acciones Clase A, con un precio entre $15 y $17 por acción, y cotizará en la Bolsa de Nueva York bajo el ticker BTGO. La estructura destina 11.000.000 de acciones de BitGo y 821.595 acciones de accionistas existentes, con Goldman Sachs y Citigroup liderando la colocación.
El formulario S-1 presentado el 12 de enero de 2026 establece el rango de precio propuesto entre $15 y $17 por acción para una recaudación total de aproximadamente $201 millones. La división entre acciones vendidas por la empresa y las vendidas por accionistas existentes indica una mezcla de capital primario y liquidez secundaria para inversores iniciales. Las responsabilidades de colocación recaen en los principales bancos de Wall Street, señalando una intención de distribución institucional.
BitGo se presenta como un proveedor de custodia e infraestructura que enfatiza la custodia segura de activos, cumplimiento y operaciones de nivel empresarial. Ese posicionamiento encuadra a la empresa como una opción comparativamente defensiva dentro del sector cripto, atractiva para instituciones que desean exposición cripto sin riesgo operativo o de negociación directo.
Contexto de mercado e implicaciones
La presentación llegó en medio de un resurgimiento más amplio de la actividad de OPI en EE. UU. y un renovado interés en listados relacionados con criptomonedas, impulsado en parte por los sólidos resultados recientes de otras empresas del sector. Los participantes del mercado han respondido positivamente a las empresas que pueden demostrar tanto alineación regulatoria como controles de custodia, lo que hace estratégico el momento de BitGo.
Al mismo tiempo, la empresa aún tendrá que lidiar con la volatilidad del mercado cripto, la regulación en evolución y la creciente competencia de custodios tradicionales y nuevos participantes de activos digitales.
Para los inversores, el atractivo es la exposición a ingresos por custodia y servicios empresariales en lugar de la volatilidad impulsada por la negociación. Sin embargo, las asignaciones de capital primario frente a ventas de acciones secundarias, los desarrollos regulatorios y la negociación posterior a la cotización determinarán si el mercado valora esos atributos defensivos.
Los inversores y creadores de mercado observarán la cotización y la negociación inicial en busca de señales sobre la demanda de negocios de custodia regulados. El rendimiento posterior a la OPI también pondrá a prueba si el apetito actual por empresas públicas vinculadas a criptomonedas se extiende a proveedores de infraestructura mientras la claridad regulatoria continúa desarrollándose.
