XRP se consolida por encima de $2.10 después de que Ripple asegurara el registro regulatorio en el Reino Unido, un desarrollo que redujo una importante fuente de incertidumbre legal y respalda el renovado interés institucional.
El 9 de enero marcó una victoria regulatoria notable, ya que Ripple obtuvo tanto una Electronic Money Institution license como un Cryptoasset Registration en el Reino Unido, según publicaciones de la empresa.
Esa aprobación ya se ha descontado en los mercados hasta cierto punto; la reacción del precio de XRP inmediata fue comedida, pero el desarrollo mejora materialmente las perspectivas de incorporación institucional y el despliegue comercial de los servicios On‑Demand Liquidity (ODL) de Ripple.
En la cobertura se mencionaron flujos de opciones y de ETF como una fuente creciente de demanda de XRP. La narrativa sobre entradas de ETF y la expansión del uso empresarial se presentó como un viento de cola estructural que podría cambiar hacia dónde se concentra la liquidez: moviendo parte del interés lejos del puro impulso minorista hacia posiciones institucionales a más largo plazo.
Los operadores deberían tratar el aumento de la exposición institucional como un posible amplificador de movimientos: flujos concentrados hacia ETFs y mesas de liquidez OTC pueden intensificar los rallies a corto plazo y elevar los costes de financiación durante squeezes.
La combinación de claridad regulatoria y una técnica constructiva importa porque desplaza el debate de flujos puramente especulativos hacia una demanda impulsada por la utilidad, una dinámica que puede alterar la liquidez y el comportamiento de cobertura en los mercados de derivados.
Configuración técnica: niveles, indicadores y riesgos
$2.10 ahora actúa como el pivote. Los gráficos muestran el nivel alineándose con un retroceso de Fibonacci de 0,618 y la convergencia de las EMAs de 50 y 100 días cerca de esa zona, lo que sugiere una disminución de la volatilidad a corto plazo si los compradores siguen defendiéndolo.
El RSI situado en la mitad de los 50 fue citado como evidencia de construcción de impulso más que de agotamiento. Ese panorama técnico se contrapesa con la preocupación recurrente sobre una posible «cruz de la muerte»—donde la media de 50 días cae por debajo de la de 200 días—que históricamente ha precedido correcciones más grandes.
La confirmación por volumen y el posicionamiento en derivados serán decisivos. Una ruptura limpia por encima de $2.18 con aumento de volumen y compresión del put‑call skew incrementaría la probabilidad de una prueba de $2.40. Por el contrario, una falla en mantener $2.10 acompañada por un ensanchamiento de los spreads de financiación y un aumento del OI en puts a la baja justificaría una reevaluación de la tesis alcista.
Los inversores ahora están dirigiendo su atención a los cambios de licencias programados del UK en septiembre de 2026, que añadirán otro punto de inflexión regulatorio y podrían influir en la adopción institucional y las evaluaciones de riesgo de contraparte.
