La principal moneda digital cotiza lateralmente mientras los inversores analizan el impacto de los aranceles de Trump en Bitcoin. El analista Sam Reynolds reportó que el mercado espera con ansias el veredicto de la Corte Suprema este 10 de enero.
Bitcoin se encuentra actualmente en una fase de consolidación técnica cerca de los 91.000 dólares. Los operadores de Polymarket asignan una probabilidad baja a que el tribunal respalde los poderes de emergencia presidenciales. El mercado observa con cautela la resolución legal definitiva sobre estas medidas comerciales. Por ende, la volatilidad podría incrementarse significativamente en las próximas horas de negociación asiática. Asimismo, la estabilidad del precio refleja un compás de espera entre los grandes tenedores de activos.
Jose Torres, economista de Interactive Brokers, advierte sobre posibles riesgos fiscales si el fallo es adverso. Si la corte bloquea las tarifas, la administración buscará alternativas comerciales agresivas para cumplir su agenda. La incertidumbre política prolongada afecta directamente la liquidez global de los mercados financieros. De este modo, este escenario podría presionar al alza los rendimientos de los bonos estadounidenses a largo plazo. No obstante, los analistas sugieren que el sector digital podría actuar como un refugio temporal.
Durante el primer trimestre de 2025 se observó un fenómeno de ventas masivas por pánico arancelario. Ese episodio, conocido como el berrinche de las tarifas, causó liquidaciones en cascada de apalancamiento. Las estrategias basadas en tendencias han demostrado ser muy eficaces para proteger el capital institucional. Por lo que, los inversores logran mitigar pérdidas ante liquidaciones repentinas mediante la gestión activa de riesgos. Por otra parte, la participación a largo plazo se ha mantenido sólida pese a los ruidos externos.
Evolución de la confianza institucional frente a los cambios geopolíticos actuales
Los activos digitales suelen mostrar una recuperación mucho más acelerada que las acciones tradicionales. Aun así, el impacto de los aranceles de Trump en Bitcoin sigue siendo un factor determinante para la confianza. La correlación entre activos tiende a debilitarse gradualmente cuando la confusión política se extiende. Por lo cual, la resiliencia del sector financiero descentralizado sigue siendo notable frente a la renta variable. También es importante destacar que los volúmenes de comercio permanecen en niveles saludables durante esta fase de indecisión.
Las criptomonedas se enfrentan ahora a un entorno de alta sensibilidad a los cambios macroeconómicos. Si la autoridad arancelaria es limitada, el gobierno federal recurrirá a herramientas legales mucho más lentas. El retraso en las soluciones comerciales genera una volatilidad persistente en todos los mercados emergentes. De este modo, la liquidez global se ajusta rápidamente ante estos cambios de política económica nacional. Por ende, los analistas recomiendan mantener una postura defensiva hasta que se publique la sentencia oficial completa.
¿Es posible que el oro sustituya la seguridad de los activos digitales?
HSBC proyecta que el oro podría alcanzar un máximo histórico de 5.050 dólares por onza. Este incremento se fundamenta en los crecientes riesgos geopolíticos y el aumento de la deuda soberana mundial. Los inversores buscan refugios seguros frente a la inestabilidad fiscal de las principales economías. Sin embargo, el oro y los activos digitales compiten por capital en un entorno de alta inflación. Por lo tanto, el metal precioso podría experimentar una corrección si los riesgos geopolíticos desaparecen repentinamente.
El panorama para el cierre de la jornada bursátil en Asia sigue siendo de máxima precaución. El impacto de los aranceles de Trump en Bitcoin se aclarará una vez que los jueces dicten sentencia definitiva. Las perspectivas futuras dependen de la claridad normativa alcanzada por las instituciones judiciales. Sin duda, la comunidad financiera espera una estabilización rápida tras el anuncio del veredicto final. Mientras tanto, el mercado de derivados muestra señales de agotamiento en la presión vendedora de corto plazo.
