Los futuros perpetuos de activos del mundo real (RWA) están ganando terreno a un ritmo que pocos anticipaban. Durante las últimas semanas, estos contratos alcanzaron volúmenes de negociación muy cercanos a los de los futuros perpetuos de Bitcoin, según datos de Talos, una señal de que los inversores buscan cada vez más exposición a acciones, materias primas y otros activos tradicionales sin salir del ecosistema cripto.
Los datos muestran que Hyperliquid registró 25.100 millones de dólares en volumen de futuros perpetuos RWA entre el 13 y el 19 de julio. Sumando la actividad de Hyperliquid y Binance, el volumen conjunto alcanzó 61.700 millones de dólares en los siete días previos al 31 de julio, apenas por debajo de los 62.200 millones negociados en los perps de Bitcoin durante el mismo período.
Las acciones tokenizadas impulsan el mercado
Buena parte del crecimiento proviene de los contratos vinculados a acciones. En Hyperliquid, este segmento representó alrededor del 61% del volumen RWA, mientras que las materias primas aportaron cerca del 28%. Los índices y ETFs tokenizados todavía ocupan una porción menor, aunque su actividad también viene aumentando.
En Binance la tendencia es similar. El exchange registró un récord de 110.000 millones de dólares en volumen mensual de futuros perpetuos RWA durante junio, un incremento del 28% respecto al mes anterior. Según datos de la plataforma, estos productos ya representan cerca del 30% de todo el volumen de futuros perpetuos negociado en Binance.
Parte del auge también responde a cambios en la estructura del mercado. Hyperliquid redujo de forma considerable las comisiones para determinados contratos RWA, llevando algunos costos de negociación desde 9 puntos básicos hasta apenas 0,9 puntos básicos. Esa rebaja incentivó la entrada de traders de alta frecuencia y operadores institucionales, acelerando todavía más el crecimiento del volumen.
Sin embargo, un mayor volumen no significa necesariamente que el mercado haya alcanzado la madurez de los futuros de Bitcoin. El interés abierto, la profundidad del libro de órdenes y la capacidad para soportar episodios de alta volatilidad todavía están lejos de los niveles que ofrecen los principales contratos sobre BTC.

