Un grupo de nueve empresas cotizadas vetaron formalmente la negociación de sus acciones en formato digital dentro del nuevo centro de negociación impulsado por OKX e Intercontinental Exchange (ICE), según consta en una notificación publicada el 15 de octubre de 2026.
Entre las corporaciones que frenaron la emisión figuran Broadcom, UnitedHealth Group, Verizon Communications, CoreWeave, Cerebras Systems, AppLovin, Applied Digital, Rocket Lab y Applied Optoelectronics. El aviso conjunto no detalló los motivos individuales de cada decisión corporativa.
La propuesta inicial buscaba expandir la liquidez secundaria luego de que ambas entidades presentaron su solicitud de 63 activos ante los reguladores estadounidenses. Dicho expediente pretendía habilitar contratos inteligentes respaldados por acciones ordinarias bajo custodia.
El procedimiento respondió directamente al marco de exención regulatoria emitido por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el 17 de septiembre de 2026. Esa orden concede a los emisores una ventana de 30 días naturales para rechazar listados de terceros.
La disposición federal establece que los centros de negociación de valores tokenizados (TSV) no pueden admitir títulos corporativos si la empresa matriz manifiesta su oposición por escrito. Este mecanismo busca evitar la creación de mercados paralelos sin consentimiento.
La postura adoptada frente a la SEC coincide con la estrategia de cumplimiento normativo que las plataformas institucionales han desplegado en distintas jurisdicciones. Aun así, el despliegue de colaterales tradicionales en registros distribuidos abiertos enfrenta reticencias operativas entre directores financieros.
Desacople técnico y dudas en la ejecución
Robin Nordnes, director ejecutivo de la plataforma de validación Raiku, explicó a Cointelegraph que la resistencia no radica en la tecnología contable. Los emisores temen la distorsión del precio en redes públicas, donde los validadores determinan la prelación de órdenes.
Nordnes señaló que los intermediarios bursátiles carecen hoy de herramientas para certificar la mejor ejecución frente al valor de extracción minera o constructora de bloques. Sin esa medición verificable, las garantías operativas habituales de Wall Street pierden rigor matemático en un creador de mercado automatizado.
Por su parte, Misha Putiatin, cofundador de Symbiotic, indicó a Cointelegraph que el mercado exige un historial comprobado de precios eficientes antes de ceder derechos representativos. A su juicio, proyectos custodios como los de Depository Trust and Clearing Corporation aportarán métricas adicionales.
Resistencia al empaquetamiento no consentido
Luke Nolan, analista sénior en CoinShares, puntualizó a Cointelegraph que este veto no implica una negativa total a la digitalización patrimonial. Las empresas rechazan la intermediación de terceros sin control directo, pero podrían validar esquemas propios en recintos seleccionados.
Nolan recordó que agentes especulativos han aprovechado discrepancias entre libros de órdenes y piscinas descentralizadas para forzar estrangulamientos de liquidez o fluctuaciones repentinas en el activo subyacente. Esos desajustes perjudican la valoración de las compañías en sus mercados primarios.
Pese a la oposición formal, el capital movilizado en cadena alcanzó 754 millones de dólares durante los últimos 30 días, según métricas compiladas por OnchainBenchmark. Dicho flujo elevó la capitalización conjunta de activos tokenizados y monedas estables a 320.000 millones de dólares.
Hasta la fecha, OKX no ha emitido comentarios adicionales sobre el replanteamiento del catálogo restante. La SEC mantendrá abierto el periodo de recepción de comentarios públicos sobre la exención de innovación hasta el 17 de noviembre de 2026.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

