El emisor de stablecoins Circle solicitó a la Comisión Europea modificar las exigencias de reservas bancarias vigentes en la Unión Europea. La propuesta, presentada el 1 de octubre de 2026 en la postura oficial de Circle, busca reemplazar los depósitos mínimos obligatorios por criterios de liquidez.
El marco comunitario actual exige a los emisores de tokens de dinero electrónico mantener al menos el 30% de sus reservas en depósitos de bancos comerciales. Dicho porcentaje se eleva hasta el 60% para aquellas entidades catalogadas como significativas dentro del mercado europeo.
Esta petición técnica formó parte de los comentarios remitidos a la consulta sobre el reglamento MiCA organizada por el ejecutivo comunitario. El proceso de recopilación cerró el 30 de septiembre de 2026 para evaluar el funcionamiento práctico de las normas aprobadas para criptoactivos.
La empresa emisora de USDC y EURC argumentó que concentrar reservas en entidades de crédito tradicionales expone a los emisores al riesgo crediticio bancario. Circle recordó que en marzo de 2023 mantuvo 3.300 millones de dólares retenidos en Silicon Valley Bank, generando una descorrelación transitoria de USDC.
Las autoridades estadounidenses protegieron posteriormente la totalidad de esos depósitos. No obstante, el emisor señaló que aquel episodio demostró la vulnerabilidad que supone vincular la estabilidad de un activo digital a los balances de entidades bancarias específicas.
Objeciones a las normas de concentración y emisión
La compañía respaldó la visión del Banco Central Europeo de revisar los porcentajes rígidos de depósitos bancarios. Más allá de las exigencias de liquidez, la supervisión de estos emisores también genera debates sobre los bloqueos de fondos en USDC y el control administrativo de los activos digitales.
Circle solicitó además la eliminación de dos límites técnicos fijados por la Autoridad Bancaria Europea. El primero impone un límite del 35% a la exposición ante un único emisor soberano, lo cual dificulta que los emisores de tokens en dólares mantengan deuda pública estadounidense de alta liquidez.
La segunda restricción técnica limita los depósitos colocados en cada contraparte bancaria al 1,5% de los activos totales de dicha entidad financiera. Según el emisor, esta disposición obligaría a las empresas a fragmentar reservas en decenas de entidades, multiplicando la complejidad operativa.
El documento de Circle también defendió la continuidad del modelo de emisión múltiple. Este mecanismo permite que una entidad autorizada en la Unión Europea coemita una stablecoin en coordinación con una filial regulada en el extranjero, compartiendo la liquidez global de un mismo activo.
El reporte de Patrick Hansen, director de política europea de Circle, destacó que solo tres de las veinticinco principales stablecoins mundiales están reguladas bajo MiCA: USDC, EURC y USDG. El resto opera actualmente fuera del perímetro regulatorio comunitario.
La exclusión de estructuras internacionales podría desplazar la operativa hacia plataformas extraterritoriales sin protección europea. Esta coyuntura plantea interrogantes respecto al futuro de USDT en Europa, ante las condiciones de cumplimiento exigidas por los supervisores comunitarios a los mayores operadores de mercado.
Posiciones de la industria financiera sobre los mercados derivados
Otras organizaciones del sector remitieron observaciones a la Comisión Europea. El Hyperliquid Policy Center solicitó que los contratos de futuros perpetuos se regulen bajo la directiva MiFID II, reconociendo los registros de blockchain pública para el cumplimiento de obligaciones de transparencia y archivo.
Por su parte, el Global Blockchain Business Council pidió clarificar la clasificación de tokens y evitar duplicidades con las directivas de servicios de pago. La Comisión Europea tiene previsto evaluar las respuestas recopiladas para publicar su informe de revisión legal de MiCA durante 2027.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

