Standard Chartered inició la cobertura de investigación de Ethena el 30 de septiembre de 2026, proyectando un pronóstico de ocho veces de crecimiento para su activo USDe en los próximos dos años.
Standard Chartered has initiated research coverage of Ethena.
— Ethena (@ethena) September 30, 2026
They forecast potential USDe growth of ~8x in the next 2 years as the convergence of DeFi and TradFi accelerates.
Unclear why they are so bearish, but worth a read regardless: pic.twitter.com/JlzXqrqc07
El informe, elaborado por Geoffrey Kendrick, director global de investigación de activos digitales de la entidad bancaria, sitúa la capitalización de USDe en 40.000 millones de dólares para 2028, frente a los 4.900 millones registrados en septiembre de 2026.
La tesis bancaria asigna al token de gobernanza ENA un precio objetivo de 2 dólares para finales de 2028. La estimación parte de una cotización cercana a 0,25 dólares, marcando metas intermedias de 0,42 dólares en 2026 y 1,10 dólares hacia 2027.
Kendrick fundamenta el modelo en la convergencia de tres sectores: los mercados de futuros perpetuos, la tokenización de activos del mundo real y la continua expansión del volumen global de stablecoins en las finanzas descentralizadas.
Expansión del mercado y recompras del protocolo
Standard Chartered calcula que el mercado general alcanzará 2 billones de dólares en 2028, impulsado por una acelerada migración de depósitos bancarios que canalizará cientos de miles de millones hacia instrumentos digitales vinculados al dólar.
Actualmente, las monedas estables con rendimiento representan cerca del 5% del volumen total emitido. Dentro de ese segmento, Ethena figura como el segundo emisor de mayor tamaño, ubicándose únicamente por detrás de Sky en activos con retorno.
El informe modela un esquema donde la recompra de tokens ENA comienza cuando el suministro alcance 7.500 millones de dólares. Dicho mecanismo utilizaría los ingresos generados por las comisiones del protocolo para absorber tokens del mercado secundario.
Bajo un rendimiento porcentual anual bruto del 6%, la tasa de retención de beneficios aumentaría gradualmente del 5% al 25%. Al alcanzar los 40.000 millones proyectados, estas recompras podrían representar hasta el 23% del suministro circulante de ENA.
Esta absorción masiva de oferta forzaría un reajuste al alza en la cotización del token, un comportamiento análogo al observado en otros protocolos descentralizados tras activar mecanismos de reparto de comisiones hacia sus activos nativos.
Respaldos sintéticos y activos del mundo real
La arquitectura técnica del protocolo USDe en Ethereum no utiliza respaldo fiduciario directo en cuentas bancarias convencionales, sino una estrategia delta-neutral combinada con coberturas cortas en derivados perpetuos y colaterales criptográficos.
Para diversificar el rendimiento frente a variaciones en las tasas de financiación de los exchanges, Ethena ha incorporado asignaciones de crédito institucional, como préstamos colateralizados gestionados por FalconX que alcanzaban 310 millones de dólares en julio de 2026.
Asimismo, en junio de 2026 se aprobó una asignación de 250 millones de dólares hacia un fondo de obligaciones de préstamo garantizadas tokenizadas de Securitize, diversificando la cartera con instrumentos calificados AAA custodiados por BNY Mellon.
Standard Chartered calcula que los activos del mundo real en redes blockchain crecerán desde 40.000 millones hasta 2 billones de dólares hacia finales de 2028, proporcionando una base operativa indispensable para sostener rendimientos institucionales a gran escala.
Metas internas y factores de riesgo del modelo
La visión de Standard Chartered convive con distintas aproximaciones sobre la maduración de los activos digitales, en un mercado donde conviven tesis de inversión institucional especializadas en resguardo de valor junto a modelos orientados a flujos y rendimiento operativo.
Tras difundirse el documento, el equipo de Ethena calificó con ironía la postura del banco como excesivamente conservadora. Mientras la entidad modela un techo de 40.000 millones, los objetivos internos del proyecto apuntan a 100.000 millones de dólares en cinco años.
El análisis de Kendrick advierte tres contingencias operativas: una adopción más lenta en la demanda de monedas estables con retorno, insuficiencia de activos reales para abastecer rendimientos no criptográficos y eventual pérdida de competitividad si el protocolo retiene comisiones excesivas.
La validación de estas proyecciones dependerá de la evolución del suministro durante el cierre de 2026 y de la activación efectiva del programa de recompra al rebasar el umbral estipulado de 7.500 millones de dólares.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

