Según el analista Ananda Banerjee, la criptomoneda Monero muestra señales de agotamiento tras un repunte significativo en enero. El riesgo de caída en Monero se sitúa en un 44%, impulsado por una estructura técnica de cuña ascendente y una tendencia histórica negativa que ha afectado al activo durante los últimos tres años consecutivos.
A pesar de haber registrado un incremento del 57% durante el último trimestre, el activo ha comenzado a retroceder de forma acelerada tras alcanzar un máximo cercano a los 799 dólares. Esta retracción, la cual representa una corrección del treinta y seis por ciento reciente, sugiere que el impulso comprador ha encontrado una barrera insuperable en la resistencia psicológica superior.
Dicha debilidad técnica se manifiesta mediante la formación de una cuña ascendente, un patrón que habitualmente precede a una reversión violenta cuando el precio no logra sostener sus mínimos crecientes. Por lo tanto, el riesgo de caída en Monero se ve agravado por la formación de una cuña ascendente de carácter bajista, indicando que la tendencia actual carece de la fuerza necesaria.
Desglose técnico de la capitulación y flujos de capital saliente
La situación se torna aún más compleja al observar los indicadores de impulso, donde el Índice de Fuerza Relativa ha mostrado una divergencia negativa persistente frente a la acción del precio. Este fenómeno, donde el valor sube mientras la fuerza disminuye, confirma que el flujo de capital hacia el activo se detiene, dejando a los tenedores en una posición de extrema vulnerabilidad.
Asimismo, el indicador Chaikin Money Flow ha cruzado hacia territorio negativo, lo que representa una salida neta de liquidez que no se observaba desde principios de diciembre del año pasado. De esta manera, la pérdida de la media móvil exponencial de veinte días actúa como un catalizador técnico que podría acelerar las órdenes de venta masiva en el corto plazo.
Considerando los antecedentes estacionales, febrero ha sido tradicionalmente un periodo de rendimientos negativos para este activo, registrando caídas mensuales que oscilan entre el 8% y el 16%. Este contexto histórico refuerza la tesis de una corrección profunda, especialmente tras el historial negativo acumulado durante los últimos meses de febrero, lo que incrementa la cautela entre los operadores institucionales.
¿Qué niveles críticos determinarán el destino de la moneda de privacidad?
Para que el escenario bajista se invalide, el precio debería recuperar con firmeza la zona de los 591 dólares, logrando situarse nuevamente por encima de sus principales soportes técnicos perdidos. Sin embargo, el riesgo de caída en la criptomoneda Monero se activará de forma definitiva si el valor rompe el soporte crítico de los 479 dólares, abriendo el camino hacia los trescientos sesenta dólares rápidamente.
Si este nivel de soporte no logra contener la presión vendedora, el siguiente objetivo técnico se sitúa en los 318 dólares, completando así la proyección de pérdida total estimada por el patrón de cuña. No obstante, la volatilidad esperada para las próximas semanas determinará si los compradores pueden absorber la oferta excedente antes de que la estructura actual colapse por completo.
En última instancia, el mercado parece estarse preparando para un ajuste que pondrá a prueba la resiliencia de la comunidad de privacidad en un entorno macroeconómico cada vez más restrictivo. El riesgo de caída en Monero sigue siendo la narrativa dominante, mientras la confirmación de un cierre diario bajo el soporte clave marcaría el inicio oficial del retroceso histórico proyectado para 2026.
