El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, advirtió este domingo que la red corre el riesgo de convertirse en un «desastre inmanejable» debido a su creciente complejidad interna. A través de una publicación en X, Buterin exigió una urgente simplificación del protocolo Ethereum para preservar sus valores fundamentales de descentralización y soberanía propia frente al «hinchazón» del código.
Buterin argumenta que el desarrollo histórico de Ethereum ha favorecido la adición de características sin eliminar las antiguas para mantener la compatibilidad. Esto ha resultado en un protocolo que se vuelve más pesado, frágil y difícil de auditar para los nuevos equipos de clientes. Por lo tanto, propone una función explícita de «recolección de basura» enfocada en reducir las líneas totales de código y minimizar las dependencias criptográficas complejas. Además, sugirió mover características poco utilizadas fuera del núcleo hacia contratos inteligentes.
Asimismo, la importancia de esta medida radica en que la complejidad excesiva socava la seguridad y eleva la barrera de entrada. Según Buterin, incluso si una red posee cientos de miles de nodos, pierde su misión central si solo un pequeño grupo de expertos puede entender realmente su criptografía avanzada. Y es que el objetivo final es que Ethereum pase la «prueba de abandono», manteniendo su propuesta de valor intacta incluso si el desarrollo activo del protocolo se detiene en el futuro.
¿Puede Ethereum mantener su dominio si detiene su evolución técnica para osificarse?
Por otra parte, esta llamada a la simplificación del protocolo Ethereum llega en un momento contradictorio de éxito operativo. La red está procesando actualmente cerca de 2.5 millones de transacciones diarias con tarifas de gas históricamente bajas de alrededor de $0.15. Además, la dinámica de staking es extremadamente positiva, con una cola de salida de validadores en cero. No obstante, la visión de Buterin contrasta marcadamente con la de Anatoly Yakovenko, cofundador de Solana, quien rechazó públicamente la idea de la «osificación» del protocolo, argumentando que las blockchains deben iterar continuamente para seguir siendo útiles.
Finalmente, el camino a seguir para la principal criptomoneda de contratos inteligentes implica un equilibrio delicado entre la innovación necesaria y la estabilidad a largo plazo. Buterin insiste en que antes de cualquier osificación, se deben implementar características esenciales como la criptografía resistente a la computación cuántica y una arquitectura escalable basada en ZK-EVMs. De este modo, el debate sobre la «limpieza» del código definirá la próxima gran fase de maduración técnica de Ethereum en los próximos años.
